Linares y Espaillat tendrán una lucha paralela en el Distrito 72

Ambos apoyan a dos candidatas distintas en esta contienda de la Asamblea.
Linares y Espaillat tendrán una lucha paralela en el Distrito 72
El asambleísta Guillermo Linares busca el cargo de senador estatal.
Foto: HUMBERTO ARELLANO / EDLP

NUEVA YORK – La batalla electoral por el Senado Estatal entre Adriano Espaillat y Guillermo Linares tendrá una lucha paralela en la carrera por el Distrito 72 de la Asamblea.

Ambos apoyan a dos candidatas distintas en esta contienda -Linares a su hija, Mayra, que busca ocupar el puesto que dejaría vacante su padre; y Espaillat a Gabriela Rosa, que ya corrió y perdió contra Linares en 2010.

Melanie Hidalgo y Rubén Dario Vargas son los otros candidatos para un distrito que engloba a partes de Washington Heights, Harlem y Marble Hill. Vargas hace poco fue noticia por presentarse y retirarse luego de las primarias demócratas al Congreso contra Charles Rangel y el propio Espaillat.

Rosa es una inmigrante dominicana que cuenta con 12 años de trayectoria política en la legislación estatal, casi toda ocupando diversos puestos en la oficina del asambleísta Herman “Denny” Farrell. Es la única candidata que repite, quedando tercera en 2010 con el 12% de los votos.

Tras confirmar a EL DIARIO que cuenta con el apoyo del senador Espaillat y del concejal Ydanis Rodríguez, Rosa pidió una campaña limpia.

“Los que llevan una campaña negativa son los que no tienen nada que ofrecer, y ése no es mi caso”, dijo Rosa, tras apuntar que los pilares de su propuesta serán la inmigración, la educación y la lucha contra la violencia doméstica. “Ahora, la pregunta que le podría hacer a mis oponentes es, ‘¿dónde estaban en 2010?’”.

Mayra Linares también tiene experiencia política, ya que fue precisamente líder del Distrito 72 entre 2001 y 2007. Desde el año pasado trabajaba como Representante del Servicio a los Ciudadanos en el equipo del gobernador Andrew Cuomo, puesto del que dimitió para perseguir esta aventura electoral, ya que ha dicho en reiteradas ocasiones que servir en Albany siempre había sido su sueño y que no le intimida suceder a su padre.

“Son unos zapatos bien grandes para llenar, pero yo también estuve muchos años trabajando para esa comunidad”, dijo la candidata. “Lo que le duele a mi comunidad, también me duele a mí”.

El actual asambleísta, como no podía ser de otra manera, avala la candidatura de su hija.

“Me siento muy orgulloso de lo que ha logrado Mayra y tiene un futuro muy prometedor por delante”, dijo el asambleísta Linares. “Tiene una trayectoria muy meritoria que debería ser tenida en cuenta por el electorado”.