Perdurable ‘La Cage’

El musical 'La Cage' sigue siendo relevante y divertido. El espectáculo se presenta en LA hasta este domingo.

George Hamilton y miembros del coro en 'La Cage Aux Folles.

George Hamilton y miembros del coro en 'La Cage Aux Folles. Crédito: Paul Kolnik

¿Qué define a un clásico de Broadway? Un gran número no es suficiente, y aunque La Cage Aux Folles es inmediatamente asociado con la canción I Am What I Am’, el musical basado en la película italo-francesa de 1978 (a su vez adaptada de una obra de teatro de 1973) tiene una buena colección de temas del legendario compositor Jerry Herman.

Pero para que un musical perdure debe tratar un tema universal, y el de tolerancia hacia las diferentes preferencias sexuales de La Cage no podía ser más relevante cuando la comunidad gay lucha todavía, en California, por los derechos civiles mas básicos, como el matrimonio.

Precisamente por eso es tan memorable ese número que cierra el primer acto, y que tras múltiples versiones se ha convertido en un verdadero himno de la comunidad gay.

Y en la producción itinerante que se presenta hasta el domingo en el Pantages (antes de mudarse al Segerstrom Hall de Costa Mesa), ese número de cierre de primer acto es interpretado de forma impactante y conmovedora por Christopher Seiber, un veterano de Broadway que retrata a perfección el papel del amanerado, sentimental pero muy honorable Albin.

¡Vaya forma de hacer caer el telón!

La trama, hay que recordar, se centra en la pareja formada por Albin, la indiscutible estrella del más popular club de transformistas de la Riviera francesa (el nombre del lugar ha sido traducido al español como “La jaula de las locas”), y Georges, el productor y maestro de ceremonias. Un día Francis, el hijo biológico de Georges, les anuncia que se va a casar con la hija de un político conservador y que los futuros suegros quieren conocer a la familia. Avergonzado de la pareja de su padre, Francis le pide a Albin que se esconda y que deje a Georges fingir que es parte de una familia “tradicional”.

Cualquiera que haya visto la película (la original o la versión americana The Birdcage) sabe que eso jamás sucede y que en cambio Francis y los suegros reciben una lección sobre el verdadero amor familiar, no sin que el político conservador tenga que salir del club como una de sus “artistas”.

Seiber es excelente como Albin, pero afortunadamente es acompañado por un gran elenco y cuenta con un gran apoyo en George Hamilton en el papel de Georges.

Aunque Hamilton no se destaca necesariamente como un gran cantante, su presencia en escena y su carisma no tienen precio. El popular actor se defiende en sus propios números, y es especialmente tierno en el número Look Over There.

Dale Hensley y Allison Blair McDowell son dulces como Francis y su prometida Anne, pero los que más trabajan estos días en el Pantages son los miembros del sensacional coro, compuesto por supuesto por las geniales “chicas” de La Jaula.

Esta producción hace más que justicia a las credenciales de La Cage Aux Folles, que ganó seis premios Tony en su versión original de 1984 (y ha vuelto a ganar el más importante premio de Broadway en sus dos reposiciones, en 2005 y 2010). Tenerla aquí ahora es una oportunidad imperdible.

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