Lo describen como talentoso y muy brillante

DAN ELLIOTT
Lo describen como talentoso y muy brillante
James Eagan Holmes creció en el norte de San Diego.
Foto: AP

DENVER, COLORADO.- James Eagan Holmes provenía de una comunidad acomodada de San Diego con viviendas de dos plantas y tejas rojas, donde los vecinos lo recuerdan como un joven de buena presencia, estudioso y de pocas palabras.

En la fotografía del anuario de la preparatoria del 2004, luce alto y de pelo oscuro, y mira fijo a la cámara con sus ojos claros, con la camiseta blanca del uniforme de la selección menor de fútbol de la escuela – el número 16. Hijo de una enfermera, Arlene, y de un encargado de una empresa de software, Robert, James Holmes era un estudiante brillante de ciencias en la universidad.

El misterio más grande alrededor de este estudiante de doctorado de 24 años es el motivo por el cual decidió colocarse una máscara de gas y disparar contra docenas de personas a primera hora del viernes en un cine de una zona residencial de Denver, como alega la policía.

En la era de las redes sociales, no hay ningún rastro de Holmes en Facebook, LinkedIn, MySpace, Twitter ni en ningún otro lado en Internet. Es posible que nunca haya participado en estas redes o que haya borrado su rastro.

Un vecino de toda la vida en San Diego, donde creció Holmes, lo recuerda solamente como un “tipo tímido… un solitario” que pertenecía a una familia que participaba de la iglesia. Además de jugar al futbol en la Escuela Preparatoria Westview, también formaba parte del equipo de carreras de campo traviesa.

Bajo el perfil estudioso se ocultaba una vida trastornada. Holmes tuvo dificultades para encontrar trabajo después de graduarse con los máximos honores en la primavera del 2012 con un título en neurociencias de la Universidad de California, Riverside, señaló su vecino, Tom Mai, ingeniero eléctrico retirado.

Holmes se matriculó el año pasado en un programa de doctorado en neurociencias de la Universidad de Colorado-Denver, pero estaba en proceso de abandonar los estudios, informaron las autoridades de la universidad, que no dieron un motivo.

Como parte del programa avanzado en Denver, James Holmes figuraba entre las personas que harían una presentación en mayo sobre micro biomarcadores de ADN en una clase llamada “Bases biológicas de los trastornos psiquiátricos y neurológicos”.

En lo que respecta a desempeño académico, “se situaba en lo más alto”, recuerda el rector de Riverside, Timothy P. White.

Holmes concentró sus estudios en “la forma en que todos nos comportamos”, agregó White. “Es irónico y triste”.

A la distancia, la vida de Holmes parece intachable, un joven dotado de un potencial ilimitado. No hay registros de que hubiese tenido problemas con la policía.

Pero por algún motivo, el aclamado estudiante y callado vecino alcanzó un punto en que se tiñó el pelo de rojo, se autodenominó “The Joker”, el villano de pelo verde de las películas de Batman, según Ray Kelly, comisionado de la policía de Nueva York, que dijo que había recibido un informe sobre el asunto.

Holmes se dirigió al cine con protección corporal y cargando un rifle del estilo de las armas de alta potencia de fuego, una escopeta y dos pistolas Glock, informaron las autoridades.

La policía afirma que Holmes comenzó el ataque lanzando un bote de gas al cine, donde había comprado una entrada para la función de medianoche de “The Dark Night Rises”, la nueva película de Batman.

Un agente federal del orden público, que habló bajo condición de permanecer en el anonimato debido a la investigación en curso del tiroteo, dijo que Holmes había comprado cada una de las cuatro pistolas de negocios minoristas en los últimos dos meses.

La portavoz del Tribunal Superior de San Diego, Karen Dalton, dijo que no se encontraron registros en su nombre, ni siquiera una multa de tránsito. Los fiscales del Condado Riverside tampoco encontraron antecedentes penales, dijo John Hall, portavoz de la oficina del procurador del distrito.

A su vez la portavoz de la policía de San Diego, la teniente Andra Brown, habló con los periodistas en la entrada de garaje de la vivienda de la familia Holmes, en nombre de la familia.

“Como podrán comprender, la familia Holmes siente un terrible disgusto con todo esto”, dijo. “Es un evento muy trágico que tomó a todos por sorpresa”.