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Protestan contra la policía frente a Disneylandia

“Cuidado: policías asesinos en Anaheim”, decía uno de los carteles

Protesta contra la policía de Anaheim frente a Disneylandia.

Protesta contra la policía de Anaheim frente a Disneylandia. Crédito: Raúl Ayrala / El Mensajero

ANAHEIM.? “No sabía que habían matado a un joven. Está muy mal, todos tienen derecho a la vida” decía a El Mensajero el pasado domingo 30 una mamá latina que salía de Disneylandia. En la puerta principal del parque, en Anaheim, lo que se veía era inusual.

Un grupo de menos de diez manifestantes, hispanos, anglos y de otras etnias realizaba una protesta silenciosa con grandes pancartas en inglés y en castellano. “Cuidado: policías asesinos en Anaheim”, uno; “La policía de Anaheim es Racistalandia, otro; “Despidan a los policías racistas”, otro más.

El que portaba Nahuí Huitzilopotchli decía “Despidan al jefe de policía (de la ciudad).” Para completar la escena, una patrulla policial de Anaheim, cinco agentes entre uniformados y de civil, y un representante de la seguridad de Disney, que evitaba la lente del fotógrafo bajando la cabeza.

El mismo Walt Disney definió a su creación como “el lugar más feliz del mundo”, después de construir Disneylandia sobre lo que era un huerto de naranjas de Anaheim, suburbio ubicado a 50 kilómetros de Los Ángeles.

Aunque parece que “para la gente pobre mexicana no es así, es muy diferente”, de acuerdo con las palabras de Huitzilopochtli, el activista por los derechos de los inmigrantes presente en la protesta.

El 21 de julio, policías de Anaheim mataron a Manuel Ángel Díaz, un presunto pandillero al que perseguían a pie. Díaz no estaba armado. Y el día siguiente Joel Acevedo cayó víctima de fuego policial en otro incidente separado.

En una protesta que siguió a los hechos, la misma policía disparó balas de goma y utilizó gas pimienta contra manifestantes. “Dejaron soltar a un perro [policial] que fue hacia un bebé de un mes en una carriola” dice Nahuí a El Mensajero. “El papá salvó la vida de su hija, pero el perro mordió al señor”.

Aunque todo sucedió lejos de los parques de Disney, Huitzilopochtli nos explicó que él estaba allí manifestándose ese día porque “Disneylandia tiene mucho poder en Anaheim, le da mucho dinero a los políticos. Ellos pueden decirle al Concejo local que paren los abusos”.

Es difícil saber si Disneylandia intervendrá oficialmente en el problema, pero lo cierto es que en Anaheim —con 340 mil residentes en total— el 54% de la población es latina y no tiene representación en el Concejo. En los últimos quince años, sólo dos latinos han sido elegidos como concejales.

La ACLU (Unión para las Libertades Civiles) anunció que demandará ante la justicia para que los distritos electorales de Anaheim se incrementen de cuatro a ocho (lo que aseguraría una mejor representación) y para que se elimine el sistema electivo llamado “at-large” que no requiere a los candidatos residir en el mismo distrito al que representan. Hoy en día, cuatro de los cinco concejales tienen sus domicilios en Anaheim Hill, un vecindario rico del este de la ciudad.

El alcalde de Anaheim, Tom Tait, se reunió con la comunidad latina esta semana, y pidió a las autoridades federales que investigaran los hechos, al tiempo que aseguraba que “escuchará” lo que tengan que decir los residentes de su ciudad.

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