¿Qué pasó en el debate de candidatos a gobernar California?
Vivienda, inmigración y redes sociales marcaron un choque de propuestas entre demócratas y republicanos
Los candidatos a gobernador de California, de izquierda a derecha, Matt Mahan, Xavier Becerra, Chad Bianco y Steve Hilton, observan durante un debate para gobernador. Crédito: Jason Henry | AP
Los seis candidatos que lideran las encuestas para gobernar el estado de California participaron en un debate que podría ayudar a marcar a un líder en la contienda, debido a que hay una especie de empate técnico sobre el respaldo de votantes.
En el debate participaron los republicanos Steve Hilton y Chad Bianco, así como los demócratas Tom Steyer, Xavier Becerra, Katie Porter y Matt Mahan, considerados por las encuestas como los principales contendientes, en un encuentro de 90 minutos marcado por choques ideológicos y momentos de confrontación directa.
Vivienda y personas sin hogar, el tema central
Uno de los ejes más debatidos fue la crisis de vivienda y el aumento de personas sin hogar. Las propuestas variaron desde ampliar la construcción de viviendas hasta endurecer medidas. Katie Porter vinculó directamente el problema con el alto costo inmobiliario, mientras que Matt Mahan defendió modelos locales aplicados en San José.
Por su parte, Becerra apostó por prevenir desalojos y mantener a las personas en sus hogares: “Me cuesta más recogerte de la calle que ayudarte a conservar tu vivienda”, afirmó. En contraste, el republicano Steve Hilton propuso medidas más estrictas, incluso criminalizar ciertas conductas relacionadas con la indigencia.

Evaluación a Gavin Newsom divide a candidatos
Uno de los momentos más llamativos del debate llegó cuando los aspirantes tuvieron que calificar la gestión del actual gobernador, Gavin Newsom, frente a la crisis de personas sin hogar en el estado.
Las respuestas evidenciaron la fractura entre visiones. Katie Porter le otorgó una calificación de “B”, mientras que Matt Mahan evitó responder en un inicio, aunque después amplió su postura al señalar que, en general, los líderes del estado merecen una “D”.
Xavier Becerra fue más indulgente y consideró que Newsom merece una “A por el esfuerzo”, mientras que Tom Steyer se inclinó por una “B-”.
Del lado republicano, el tono fue mucho más crítico. Steve Hilton rechazó que el problema esté relacionado con la falta de vivienda y aseguró que la prioridad debería ser la salud mental y el tratamiento de adicciones. En esa línea, no dudó en calificar la gestión del actual gobernador con una “F”.
Choques por economía y costo de vida
El alto costo de vida en California generó uno de los momentos más tensos del debate. Tom Steyer, uno de los candidatos con mayor respaldo financiero, defendió su postura progresista: “Soy el multimillonario que quiere que otros multimillonarios paguen más impuestos”.
Sin embargo, Porter lo cuestionó directamente: “Lo que ha hecho es usar su dinero para comprarse una oportunidad política”. Intervención que reflejó la disputa interna dentro del bloque demócrata.
El precio de la gasolina no se quedó fuera del debate. Tom Steyer apuntó a Donald Trump y a la tensión con Irán como detonantes del alza, y defendió mantener el impuesto en California, aunque propuso gravar a las petroleras para devolver dinero a los ciudadanos. Katie Porter apostó por reducir la dependencia de la gasolina, priorizando una transición energética de fondo sobre medidas inmediatas.
Las propuestas republicanas se centraron en aliviar el impacto directo en el consumidor. Matt Mahan respaldó una suspensión temporal del impuesto y subrayó ser el único en defenderla abiertamente. Xavier Becerra rechazó eliminarlo, pero prometió alternativas para bajar precios. Más contundentes, Chad Bianco pidió su eliminación total, mientras Steve Hilton propuso recortarlo a la mitad y desmontar regulaciones climáticas.

Inmigración, seguridad y lenguaje
Otro punto polémico fue la regulación de conductores y el idioma inglés. Mientras Bianco defendió reglas más estrictas, Becerra cuestionó posibles sesgos: “¿Se está evaluando a todos o solo a quienes se parecen a mí?”, planteó.
El debate también evidenció la alineación entre los republicanos, quienes coincidieron en criticar las políticas actuales del Estado y en prometer un cambio frente a lo que consideran un dominio demócrata prolongado.
Redes sociales y jóvenes
En el terreno social, surgió el debate sobre restringir el uso de redes sociales en menores de 16 años. Las posturas fueron diversas: desde prohibiciones más estrictas hasta enfoques centrados en la responsabilidad familiar.
Tom Steyer advirtió que la inteligencia artificial representa una amenaza para la seguridad y salud de los menores, por lo que se mostró abierto a una prohibición. En contraste, Katie Porter pidió que las empresas tecnológicas “rindan cuentas”, aunque rechazó una prohibición generalizada. Matt Mahan y Xavier Becerra coincidieron en que la decisión debe recaer principalmente en las familias, mientras que Steve Hilton fue más tajante al señalar que los niños no deberían tener teléfonos inteligentes.

Un escenario abierto
El debate dejó claro que la contienda será cerrada y marcada por contrastes. California, uno de los estados más influyentes del país, enfrenta desafíos estructurales que obligarán a los candidatos a afinar sus propuestas en los próximos meses.
Con el envío de boletas previsto para mayo, la carrera apenas comienza, pero el tono del debate anticipa una campaña intensa.
Sigue leyendo: