Bomba Estéreo quiere mantenerse más allá del sencillo ‘Fuego’

La agrupación de cumbia electrónica busca perdurar con una nueva producción por salir.

Li Saumet, cantante de Bomba Estéreo, en festival Outside Lands de San Francisco.
Li Saumet, cantante de Bomba Estéreo, en festival Outside Lands de San Francisco.
Foto: Juan Data / El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Li Saumet está cansada. Llega sin dormir después de dos noches seguidas de shows, pero asegura que todavía le queda pila para uno más.

Es la última escala de Bomba Estéreo en California y están a punto de debutar en el escenario de Outside Lands, en el parque Golden Gate de San Francisco. “Ya quiero volver a mi casa,” se queja, antes de empezar la entrevista.

Su casa, en Santa Marta, una ciudad pequeña al norte de Colombia, es el lugar donde menos tiempo pasa. Los últimos cuatro años, desde el lanzamiento del segundo disco de Bomba Estéreo (Estalla, en Latino América; Blow Up para el mercado internacional), los ha pasado de gira por todo el mundo, sin domicilio permanente. La exitosa canción Fuego, la convirtió en una estrella de la noche a la mañana, primero en internet, donde el video fue uno de los más vistos de 2009, luego llegando a musicalizar un comercial de televisión para la cadena de restaurantes McDonald’s.

Bomba Estéreo se convirtió en el buque insignia de una nueva corriente de músicos colombianos jóvenes, con proyección internacional, que a diferencia de generaciones anteriores, no le temen a experimentar con las raíces folclóricas de su tierra adaptadas a través de las nuevas tecnologías.

Así, el movimiento transcontinental de la nueva cumbia o cumbia electrónica, que había empezado tímidamente en México y Argentina a mediados de la década pasada casi simultáneamente, alcanzó su punto máximo de exposición masiva con un dúo que —no es casualidad— provienen de la tierra misma donde nació la cumbia.

Ahora el desafío es cómo seguir después de un éxito abrumador, especialmente considerando la reciente ruptura de la banda con Nacional Records, la compañía disquera que les dio proyección internacional.

“El nuevo disco ya está listo”, anticipa Li Saumet. “Estamos esperando que cuestiones ajenas a nosotros le den la salida. El disco ya lo terminamos hace rato, está mezclado. Pero cuando eres independiente es difícil. Si tú tienes una disquera que te patrocine es mucho más fácil”. Y agrega: “Cada vez que decimos una fecha, no sale, entonces yo ya no digo. Supuestamente el mes que viene.”

“Tuvimos una etapa como de experimentación muy fuerte”, rememora la cantante, intentando explicar el proceso de creación detrás del nuevo disco, que se titulará Elegancia Tropical. “Nos estábamos yendo ya casi como que a otro lado. Durante la producción de este disco tuvimos etapas. Yo viví en Argentina un año, estuve en contacto con mucha música de Inglaterra. Pero tampoco queríamos salir con algo totalmente diferente. Mezclamos todo y al final como que escogimos lo que representaba cada cosa”.

Así y todo, con toda la experimentación, la nueva corriente sonora y nuevas tecnologías, Bomba Estéreo asegura se mantendrá siempre conectado a las raíces afrocolombianas, “aunque vamos a evolucionar”.

Lo complejo es apuntar hacia esa evolución artística, después del éxito comercial de un hit como Fuego, que dejó a un sector importante del público —y a los ejecutivos de las disqueras— con ganas de más canciones que continúen ese formato. “Yo creo que nos intentaron meter miedo”, confiesa la cantante. “En un punto hubo por ahí presiones. Por eso somos independientes. No nos dejamos presionar. Dijimos: ‘saquemos nuestro disco como nosotros venimos haciendo hasta ahora y al que le gusta, le gusta'”.

Ante la pregunta de si está cansada de cantar Fuego en todos sus shows, su respuesta es tajante: “¡Ya hace rato! A mí me gusta cantar las canciones nuevas y están bien bonitas”. Pero no reniegan de su éxito, y Fuego sigue siendo parte de su repertorio, “porque la tenemos que tocar”.

Mientras espera la salida de Elegancia Tropical, Li planea regresar a su tierra natal… Tomarse unas merecidas vacaciones en Santa Marta, donde sueña con construir su casa y organizar un festival de música con nuevos artistas locales e internacionales.