El nuevo astro de los demócratas

Julián Castro será el orador principal de la convención

El nuevo astro de los demócratas
Julián Castro (izq.) y Joaquín, su hermano gemelo, durante el ensayo final del discurso del alcalde de San Antonio, Texas. Joaquín será el encargado de presentar a su hermano en el pleno de la convención.
Foto: AP

SAN ANTONIO, Texas.- Julián Castro entra en la sala repleta de gente que participa en una feria de empleo y con su típica sonrisa fija comienza a repartir apretones de manos y abrazos, firmar autógrafos y posar para fotos con jóvenes fans.

No se trata de una estrella de cine ni un ídolo de la canción: Castro es el alcalde de esta ciudad. Con 37 años de edad y una cara de chiquillo que le da un aspecto 10 años más joven, Castro ya es bien conocido por estos lugares y en otras esquinas del enorme estado de Texas.

Pero en el último par de semanas, su presencia pública ha crecido de manera espectacular en todo el país desde que el presidente Barack Obama lo designó orador principal de la convención nacional del Partido Demócrata en Charlotte, Carolina del Norte.

A tal punto, que algunas voces mencionan a Castro como el futuro primer presidente hispano que tendrá el país.

Por el momento, el alcalde se dedica a pulir su discurso, en el cual destacará su trayectoria y su experiencia personal, según dijo a The Associated Press en una entrevista en su oficina.

Ayer, Castro realizó el último ensayo antes de convertirse en el primer hispano queel principal discurso en la apertura de una Convención Demócrata en EE.UU.

Castro, hijo de una defensora de los derechos de los inmigrantes de origen mexicano, encarna el ejemplo del sueño americano, algo que tratará de transmitir durante el discurso que ofrecerá el martes por la noche en Charlotte (Carolina del Norte).”Hablaré sobre la historia de mi familia, sobre mi abuela quien vino aquí como inmigrante y sobre mi madre quien trabajó tan duro para darnos a mi hermano y a mí una vida buena”, dijo. “Y luego pondré todo eso en el contexto de las oportunidades enormes que este país nos ofrece”.

Castro y su hermano gemelo idéntico Joaquín son estadounidenses de segunda generación. Su abuela Victoria, madre soltera, emigró del estado mexicano fronterizo de Coahuila. La familia se radicó en el lado oeste de San Antonio, donde muchos barrios siguen estando poblados por inmigrantes mexicanos.

Se podría decir que los gemelos tuvieron una infancia bastante pobre, según su madre, María del Carmen Rosa Castro, a quien todos llaman Rosie.”Definitivamente, teníamos pocos recursos” dijo Rosie con su voz suave. “Sin embargo, siempre hicimos lo mejor con lo poco que teníamos, siempre tratando de que los niños disfrutasen de su juventud. No quería que pensaran que nada más porque éramos pobres, ellos no podían divertirse”.

Aparte de hacer toda clase de trabajos para mantener a la familia, Rosie completó su licenciatura en la Universidad Our Lady of the Lake en San Antonio, todo un reto para una mujer méxicoestadounidense en los años 60. Ya estaba en pleno rumbo a la política y aunque perdió su campaña para el consejo municipal se San Antonio en 1971, se fogueó como activista, participando con los Jóvenes Demócratas y luego como una de los fundadores del partido independiente La Raza Unida, que estuvo a la cabeza de la lucha por los derechos civiles de los méxicoestadounidenses.

Julián recuerda no muy gratamente tener que acompañar a su madre a reuniones y manifestaciones. Pero sin lugar a dudas tuvieron un gran impacto en los dos muchachos. Sin embargo, la política centrista de Julián, como alcalde hoy en día poco refleja el izquierdismo de su madre. Ambos reconocen que son tiempos completamente diferentes.

Julián dijo que él no enfrenta el racismo y la discriminación “muchos negocios en Texas en aquel entonces anunciaban que no admitían perros ni mexicanos” que sufrió su madre. Y él tiene acceso a servicios de apoyo financieros, a la educación y oportunidades laborales sobres los cuales su madre apenas podía soñar.”Gracias al sacrificio de ella y sus compañeros, hemos visto un progreso tremendo en nuestra comunidad” dijo. “Por lo tanto, ahora mi generación puede progresar aún más sin tener que enfrentar los mismos obstáculos que ellos tuvieron”

Pero el vínculo entre las dos generaciones aún existe. La influencia de la madre sigue vigente y aunque de forma calculada, Julián aprovecha las oportunidades para demostrar sus raíces políticas.

Por ejemplo, el veterano activista chicano Jaime Martínez, quién trabajó con el reconocido líder César Chávez y hoy dirige una fundación a su nombre en San Antonio, lamentó que durante 15 años él llevaba tratando de convencer a varios alcaldes de la ciudad de nombrar una calle central, “Boulevard César Chávez.”

Todos le decían que era buena idea, pero ninguno hacía nada al respecto, dijo Martínez… hasta que Julián Castro llegó a la alcaldía.