Defensa podría alegar demencia en caso de violador de Central Park

A juzgar por las informaciones publicadas en las últimas horas, no habría quien ponga en duda que David Albert Mitchell está loco

Nueva York – Con el amanecer de este miércoles florecerá la esperanza en el pecho de una neoyorquina de 73 años de que se haga justicia contra David Albert Mitchell, el hombre que la semana pasada la violó, sodomizó, gopeó y le robó sus pertenencias en Central Park.

Cualquiera pudiera pensar que esa sed de justicia será saciada. Por supuesto, que nadie espera que el juez que presida la audiencia contra Mitchell conceda los deseos de la anciana, que a sólo horas del brutal ataque exigió: “Mátenlo, córtenle el pene… córtenle los pies y luego agrédanlo en la cabeza. Después de eso, métanlo preso… y que allí lo violen una y otra y otra vez”.

La razón y nuestro sistema de justicia establecen que ese no será su castigo. Sin embargo, a estas alturas, la penalidad o el proceso que enfrentará David Mitchell parece ser lo menos fácil de anticipar, sobre todo ante informaciones publicadas en las últimas horas y que establecen que el hombre no está en su sano juicio. ¿Decidirá el juez que este individuo está apto para enfrentar un juicio? Si leyó lo que han dicho sus hermanos y su exnovia, podría decidir que no.

Entrevistado en Virginia occidental, Lewis Mitchell dijo al periódico The New York Post que su hermano David, “tal vez podrían ponerlo en la silla eléctrica”.

“El ha llamado a mis hermanos cuando ha estado preso y les dice que me va a matar… Yo no le tengo miedo… El sabe que yo soy su peor pesadilla”, añadió Lewis.

Sin reservas, aseguró que su hermano está enfermo y que el tiempo que ha pasado en prisión lo ha tornado cada vez en un ser más violento. Con él coincidió otro hermano, Joseph, quien contó que cuando lo sacaron de la prisión la primera vez notó una gran diferencia en David.

Incluso, Joseph aseguró que David tiene otra personalidad, a la que llama “Johnny” y que es el que supuestamente se goza en atormentar a los ancianos y desvalidos.

Hasta su exnovia, Saretta Mitchell, confesó a la agencia de noticias AP que le tiene pánico, porque “es un enfermo, al menos en lo relacionado al sexo”.

Su historial

Hastael miércoles de la semana pasada, cuando volvió a ser arrestado, David Albert Mitchell había pasado 16 de sus 42 años de vida tras las rejas. Sus problemas con la justicia comenzaron desde que tenía 18 años y enfrentó cargos de asesinato en primer grado por haber golpeado y violado a Annie Parks, de 86 años, quien lamentablemente falleció tras el ataque.

De esos cargos, salió absuelto.

Récords de la corte desde esa época lo identifican como alcohólico, violento, que nunca obtuvo el diploma de escuela superior y que “posiblemente” sufriría una enfermedad mental.

Poco después, invadió una residencia en Jenkinjones, violó a una mujer de 70 años y le robó una pistola. Por ese crimen cumplió 8 años de prisión, aunque como parte de un acuerdo con la fiscalía le fue removido el cargo de asalto sexual.

Salió libre en el 2000, pero apenas saboreaba la libertad cuando fue arrestado por robo. Volvió a salir y en el 2003 enfrentó cargos por intento de secuestro de su exnovia y de la hermana de la mujer. Enfrentó otra condena de ocho años y en el 2011 salió a libre comunidad.

Tras violar en al menos tres ocasiones los términos de su probatoria, escapó hacia Nueva York, donde permanece encerrado tras ser identificado por la anciana observadora de aves como el que la violó en Central Park.

Al conocerse de su captura, la policía de Virginia llamó a la de Nueva York para saber si David había hecho alguna confesión. La interrogante surgió porque ellos lo consideran “persona de interés” en el caso de la desaparición/homicidio de Barbara Flake, una mujer de 54 años que fue vista con David por última vez cuando desapareció en el 2002. Sus restos aparecieron en el 2004 y tras la autopsia se supo que fue asesinada. Sin embargo, oficiales de Virginia dejaron claro que no tienen ni una evidencia contra el hombre.

Queda en manos de David o de alter ego Johnny decir si algo tienen que ver con ese crimen.