Sindicato: Se espera debate sano en reunión de maestros

Karen Lewis dijo esta mañana que los maestros tendrán muchas preguntas y que espera un debate sano en la reunión que está programada para hoy a las 3 p.m.
Sindicato: Se espera debate sano en reunión de maestros
Philomena Johnson, delegada de la Little Village Community Academy decora su vehículo antes de una reunión del sindicato.
Foto: AP

Chicago.- La presidenta del sindicato Chicago Teachers Union, Karen Lewis, dijo que no espera que se tome una decisión rápida en la reunión de delegados que se llevará a cabo estar tarde para decidir si se pone fin a la huelga.

Lewis dijo a la radioemisora WBEZ que los maestros tendrán muchas preguntas y que espera un debate sano en la reunión que está programada para hoy a las 3 p.m.

Lewis dijo que va a tomar algún tiempo para que los delegados se sientan cómodos con las provisiones del acuerdo contractual propuesto. Pero también dijo que los maestros que habían dicho que no se sentían seguros sobre terminar la huelga hasta que vieran los detalles sobre la mesa, ahora tienen las especificaciones.

La huelga de maestros del sector público que ha paralizado las clases desde el pasado 10 de septiembre y alterado las rutinas familiares en todo Chicago continúa hoy.

Ayer, el juez encargado del caso rechazó ordenar el cese inmediato de la huelga y argumentó que no podrá pronunciarse sobre la petición presentada en ese sentido por las autoridades de la ciudad hasta al menos el miércoles.

Los abogados de las escuelas públicas de Chicago habían presentado un recurso de amparo pidiendo que se decretara el cese inmediato de la huelga y el regreso a las clases de los alumnos.

El escrito argumentaba que, según lo establecido en la legislación estatal, el sindicato de maestros de Chicago no puede hacer huelga por temas que no sean económicos.

Los abogados de la ciudad sostienen que los maestros reclaman cuestiones relacionadas con despidos, recontrataciones y nuevos horarios lectivos, pero no materias económicas.

Además, argumentan que la huelga, iniciada el pasado 10 de septiembre, pone en peligro la seguridad de los niños y evita que reciban servicios educativos y sociales esenciales, como la alimentación.

El sistema de escuelas públicas de Chicago, que no sufría una huelga desde hace 25 años, cuenta con unos 400.000 alumnos, de los que el 85 % es alimentado en los colegios, ya que sus familias son de bajos recursos. El 40 % del alumnado es hispano y el 50 % afroamericano.

La interposición de este recurso llegó después de que el domingo la asamblea del gremio docente anunciara que necesitaba más tiempo para estudiar el convenio colectivo pactado con las autoridades educativas el pasado viernes y que, mientras tanto, había decidido prolongar la huelga por otras 48 horas.

“Nuestros miembros no están felices y desconfían. Quieren estar seguros de si todavía podemos conseguir algo más y no quieren apresurar su decisión”, dijo el domingo Lewis, después de tres horas de reunión entre los 700 miembros del consejo de delegados.

“No me voy a quedar parado mientras los niños de Chicago son utilizados como peones en una disputa interna de un sindicato”, advirtió de forma inmediata el alcalde de la ciudad, Rahm Emanuel, tras conocer la prolongación de la huelga.

Añadió que “cada día que nuestros niños están fuera de la escuela es un día más que fallamos en nuestra misión- asegurarnos de que cada niño en cada comunidad recibe una educación a la altura de su potencial”.

“Esta acción continuada por los dirigentes sindicales es ilegal por dos razones- cuestiona la legislación estatal sobre los ámbitos en los que no se pueden hacer huelgas y pone en peligro la salud y seguridad de nuestros niños”, argumentó.

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