El poder ‘Gigante’ de los latinos

El equipo de San Francisco está de nuevo en camino hacia la Serie Mundial
El poder ‘Gigante’ de los latinos
Los Gigantes, listos para dar la batalla rumbo a la Serie Mundial.
Foto: José Luis Aguirre / El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Después de alcanzar el título de la División Oeste de la Liga Nacional con una amplia ventaja sobre sus contrincantes, los Gigantes de San Francisco se preparan física y mentalmente para dar la pelea en la postemporada y acercarse a la posibilidad de ostentar nuevamente el título mundial.

Para Roberto Kelly, actual entrenador de primera base del equipo naranja, el éxito demostrado hasta el momento ha sido el resultado de un excelente picheo, buena ofensiva y velocidad en las bases.

“La ofensiva que ha sido nuestro talón de Aquiles ha mejorado bastante; con el paso del tiempo los muchachos se han ido acoplando y cada uno ha desempeñado su rol en el equipo”, aseguró el panameño Kelly, quien tras trece años de experiencia como pelotero en las grandes ligas con los Yankees, Rangers, Dodgers y Bravos, entre otros, desde el 2007 viste la camiseta ‘gigante’ en calidad de preparador.

Según Kelly, este año hay una buena oportunidad de conquistar el título. “¿Por qué no?”, se pregunta, si “el equipo está saludable, están jugando una buena pelota, y van a salir confiados en sus habilidades. Sólo esperemos que se nos den las oportunidades”.

Los jugadores latinos han sido importantes en el recorrido del equipo hacia el título de la división. “Me siento orgulloso de ver que nuestros peloteros son piezas claves del equipo y que se pueda reconocer que en Latinoamérica también hay buen talento”, aseveró Kelly.

Las recientes adquisiciones de jugadores como Gregor Blanco, Joaquín Arias, Marco Scutaro y Ángel Pagán le han impregnado rapidez y precisión al equipo.

“Hemos tenido suerte de tenerlos”, afirmó Kelly. Por su parte el entrenador, Bruce Bochy, agregó que son afortunados de contar con peloteros de la talla de estos jóvenes. Y al referirse a Arias y Blanco en especial, comentó:

“La historia de estos jóvenes es estupenda. No eran parte de la formación del equipo, pero debido a su perseverancia, dedicación y fuerte trabajo se colaron en el listado del equipo y se lo merecen. Han jugado un papel decisivo en nuestro éxito y son muy valiosos para nosotros”.

El venezolano Gregor Blanco y el dominicano Joaquín Arias llegaron al entrenamiento de primavera de los Gigantes, en Scottsdale, Arizona, con el propósito de quedarse. Y en cada partido, jugada tras jugada, han demostrado por qué se merecían su puesto en el equipo.

“El que persevera triunfa. Uno de niño siempre tiene sueños, a los ocho años cuando empecé a jugar me imaginaba llegar a ser profesional y jugar en las grandes ligas, y gracias a Dios he cumplido mi sueño”, comentó el dominicano, quien asegura que el camino ha sido difícil, pero que la recompensa de poder ayudar a los suyos hace que valga la pena cualquier sacrificio.

Arias espera con emoción la llegada de su esposa y tres hijos, no ha sido fácil estar separado de ellos. Para su familia el reto del idioma y el cambio de cultura también constituyen una barrera más que superar. “Estar lejos de los tuyos es lo más duro. Pero el sacrificio hay que hacerlo. Aunque sea triste y difícil hay que hacerlo”, asegura.

En todo momento este gigante de mirada dulce lleva a sus seres queridos grabados en la mente. Le sigue haciendo caso a su mamá cuando le dice “que se porte bien” y es por eso que deja el corazón en el terreno de juego. Su pasión por el juego de la pelota caliente y la afortunada rehabilitación de su operación en el hombro han hecho que ésta, tal vez, haya sido su mejor temporada.

Con la tranquilidad del deber cumplido, Blanco espera tener la posibilidad de seguirle aportando al equipo en la postemporada. Su positivismo y sencillez han sido claves para enfrentar cada juego. “Hay que simplificar las cosas. Pensar en un compromiso a la vez. Jugar la pelota como lo hacíamos cuando éramos niños. Salir a jugar con tranquilidad y dar el cien por ciento de uno”, afirma.

Según explica este venezolano de 29 años, ganar la división es lo mejor que le ha pasado en su carrera. “Nunca pensé entrar al equipo y menos lograr tantas cosas positivas en esta temporada con los Gigantes. Esperemos que podamos dar lo mejor de nosotros para que San Francisco sea campeón de nuevo”, dijo.

Los resultados de esta temporada hablan de un equipo que se pudo acoplar y superar las dificultades. El talento, alegría y pasión de los jugadores latinos han sido parte del éxito.

“Nuestro aporte ha sido muy valioso, con nuestro trabajo hemos puesto nuestro granito de arena para llegar a donde estamos ahora y nos sentimos muy orgullosos de salir al terreno de juego a luchar fuertemente para conseguir estos triunfos” comenta el venezolano Pablo Sandoval, quien aspira a obtener otro anillo de la serie mundial.