Ayudarlos a reintegrarse

Los veteranos de guerra| tienen muchas dificultades en su regreso a la vida civil

Se estima que alrededor de 200 mil soldados al año abandonan las filas militares. Esta es una importante cantidad de gente con talentos que deben ser incorporarlos a la vida civil y a la fuerza productiva nacional. Ellos se merecen la ayuda de todos para lograr esta meta.

Este es un gran reto nacional dada la situación económica, como también la situación distinta en que se encuentran los veteranos que regresan de Irak y Afganistán en relación con conflictos anteriores.

En estas dos guerras los períodos de combate fueron largos y repetitivos para las tropas y si bien el avance de la tecnología médica ha reducido el número de muertos, la cifra de soldados mutilados y de sobrevivientes con discapacidades se ha elevado drásticamente. Esto significa que habrá más veteranos de guerra que necesitarán respaldo a lo largo de su vida.

También están los veteranos con problemas mentales debido al combate. Un estudio RAND de 2008 estimó que uno de cada cinco soldados enviados a Afganistán y a Irak reportó síntoma de estres postraumático y gran depresión. Un estudio del Comité de Veteranos del Congreso calculó que cada día 18 veteranos de guerra se quitan la vida, el índice más lato en 30 años. La atención siquiátrica para ellos no da abasto, por lo cual un grupo de veteranos fue a los tribunales para acelerar el largo proceso de espera y atención.

Finalmente, está el proceso de la transición de la vida militar a la vida civil. No es sencillo. Son dos mundos distintos, pero el conocimiento, la experiencia y cualidades obtenidas en las Fuerzas Armadas pueden ser muy útiles en el sector privado y público. Hay que capacitarlos para que puedan tener las oportunidades.

La escasez de empleo no ayuda, para ello creemos que debe aprobarse el Veteranos Jobs Corp Act. El proyecto propone crear 700 mil puestos para veteranos desempleados en áreas desde la fuerza del orden, a trabajo de conservación, a parques nacionales y personal de emergencia. Esta ley fue bloqueada por la bancada republicana del Senado a mitad de año debido a su costo y financiamiento.

Nuestro país tiene un compromiso con sus soldados que envía a la guerra. Este es un costo más que no puede ni debe eludirse. La imagen del veterano de guerra desamparado, en la pobreza y sin atención médica debida es una vergüenza que debe ser desterrada.

Si los enviamos a que arriesguen su vida, lo menos que podemos hacer como nación es darles toda la ayuda para una reinserción positiva en la vida civil.