Termina tarea de Beckham
La conocida canción del grupo británico de rock, Queen, que se ha convertido en himno de los equipos que ganan un título en el deporte profesional, fue el réquiem al reinado de David Beckham en el Galaxy de Los Ángeles y la MLS.
“We are the champions…we are the champions…we are the champions my friend”, se escuchaba en la bocina central del Home Depot Center mientras el mediocampista inglés levantaba la Copa de la MLS.
Envuelto en dos grandes banderas, una de la Gran Bretaña y otra de Estados Unidos, Beckham abrazó a sus tres hijos en medio del terreno de juego.
Cuando el manto de la noche caía sobre el inmueble de Carson, el jugador alzó su mirada al cielo para ver caer la lluvia de confeti dorado que bien podría ser una señal del futuro que le espera a él y su familia.
El de ayer fue el último juego de Beckham en la MLS, después de pertenecer seis años al Galaxy.
“Me voy muy agradecido con este país, con la gente que siempre me apoyó”, comentó el jugador de 37 años después del partido ante el Dynamo.
Al saltar a la cancha de juego, los 30 mil aficionados reunidos en el estadio gritaron al unísono el nombre del astro inglés.
En los diversos centros de ventas del inmueble había pocos accesorios emblemáticos de la edición 17 de la final de la MLS, pero sí una gran cantidad de mercancía relacionada con el adiós de Beckham.
“Beckham, nunca te olvidaremos”, “David te amo”, “Beckham tú eres mi galaxia”, eran algunas de las frases que fueron estampadas en camisetas de algodón que se expedían por 35 dólares dentro del estadio.
“Me fascina, además de guapo es un gran jugador, ojalá pudiera cumplirse lo que dice mi camiseta”, dijo entre risas Francis Raw, una joven de 23 años que estudia en la Universidad de Azuza, mientras con sus dedos señalaba la frase de su playera que decía: “Beckham llévame contigo”.
En las gradas del estadio decenas de cartelones agradecían al mediocampista británico los seis años de esfuerzo y trabajo que brindó en la cancha.
Una manta que cubría gran parte de la barda de contención en la cabecera norte del estadio decía: “Gracias por los recuerdos”.
La tela blanca tenía dibujada la imagen de David Beckham de espaldas portando el uniforme del Galaxy.
“Espero que la gente haya disfrutado de mi juego, mi mayor propósito fue divertir al público y hacer que esta liga creciera”, comentó el jugador que tiene ofertas de otros continentes para seguir su carrera.
Y es que Beckham se va del futbol de Estados Unidos de la misma manera como se fue de Inglaterra y España.
En su último partido con el Manchester United ganó la Liga Premier, en su última aparición con el Real Madrid levantó la Orejona, y ayer, con el Galaxy, se llevó la Copa MLS.
“Ganar títulos nunca se vuelve algo aburrido, espero seguir ganado más”, dijo.
Ayer, antes de concluir el juego, Bruce Arena mandó de cambio a Marcelo Sarvas por “Becks”, al 95′, sólo para sacarlo de nuevo y que recibiera una gran ovación de pie por parte de los seguidores del Galaxy.
Vistiendo el uniforme de la escuadra angelina, el oriundo de Leytonstone, Inglaterra, anotó 18 veces, dio 40 pases para gol y jugó 99 partidos, lo que equivale a 8,067 minutos.
“Los Ángeles es un lugar muy especial y lo será en mi vida, ahora es el momento de avanzar en otra dirección, pero sin dejar todas las cosas buenas que he logrado aquí”, señaló Bekcham. “Es un día grandioso para mí”.
“Mi tarea aquí ha terminado como jugador, pero regresaré de alguna manera a esta liga que tanto me dio”, comentó.
