Tijuana celebra el ‘xolocampeonato’

Tijuana celebra el ‘xolocampeonato’

TIJUANA, México.— Una manta colocada en los palcos del Estadio Caliente desde hace tiempo lo advertía: “Cuidado con los perros”.

Por eso aquí los aficionados estaban entregados y confiados que su equipo ganaría el campeonato, y el segundo gol, anotado por el colombiano Duvier Riascos, les daba la razón.

Entonces el infierno de Toluca se convirtió en el paraíso para Tijuana.

La algarabía de los más de 10 mil fanáticos que ayer se dieron cita en el Estadio Caliente era el preámbulo de una fiesta que se extendió por toda la noche en la Zona Río y que se esperaba continuara hoy con el desfile de los Xoloitzcuintles alzando la copa de campeón por algunas de las principales calles de Tijuana.

En la casa de los Xoloitzcuintles, sus fieles seguidores esperaban anoche la llegada de los jugadores para aplaudirles por ese primer campeonato que se adjudicaron en la Liga MX.

Jaime Ricardo Starr, su familia y los integrantes de la porra Los Caxorros acampaban en el estacionamiento del Caliente en espera de sus Xolos.

“Aquí estamos, en espera de la copa, festejando, qué mejor que en casa, en la jauría más grande de México”, comentó emocionado mientras echaba más carne al asador.

La familia Ponce llegó de San Diego con todo un banquete para ver en la pantalla gigante del estadio el partido de vuelta de la final del balompié mexicano entre Xoloiztcuintles de Tijuana y Diablos Rojos de Toluca.

Pero ni las hamburguesas, ni la birria, ni las tostadas de ceviche, ni los tacos de carnitas, ni la pata de mula, nada de la comida que llevaban los Ponce, les supo tan sabroso como el triunfo 2-0 de los Xolos.

“Este equipo en ningún momento no has decepcionado”, dijo Iván Ponce. “Y aquí estamos, para celebrar con ellos”.

En las calles de la ciudad el claxon de los automóviles se multiplicaba y las banderas rojinegras ondeaban al coro de “¡Xolos!… ¡Campeón!”.

A la fiesta futbolera de ayer en el estadio de los “Xolocampeones” acudieron familias humildes que durante la temporada regular no pueden asistir a los juegos por el costo del boleto, ya que la entrada fue gratuita y hasta el costo de la cerveza rebajaron.

Ahí estaba Alfredo Román con su esposa Mariana Morales y su hijo Matthew, de 5 años, quienes emocionados llevaban la respectiva matraca, bandera y vuvuzela.

“Venimos para pasar un buen fin de semana y para traer al niño, porque es fanático de los Xolos”, dijo el señor Román, quien a pesar de ser originario de Veracruz, es fan de los Xolos y de los Tiburones Rojos ni se acuerda.

El pequeño Matthew hasta se peinó al estilo de su ídolo Duvier Riascos, el goleador de Xolos, para asistir a presenciar el juego.

“A mí la verdad ni me gusta el futbol, pero pues es la final”, dijo por su parte la señora Mariana.

Y así como ella había miles, que sólo por estar en la fiesta acudieron para apoyar al equipo de casa, no importa que su propietario, el polémico exalcalde de Tijuana, Jorge Hank Rhon, haya declarado que es un equipo priista para captar votos con miras a sus intenciones de ser gobernador del estado el próximo año.

“Eso es aparte”, comentó un joven con el rostro pintado de rojo y negro. “Nosotros venimos por el futbol”.