Ponen a gozar a Hollywood

Los Amigos Invisibles no defraudaron a su fans

Ponen  a gozar  a Hollywood
Los Amigos Invisibles durante su presentación en la noche del viernes en LA.
Foto: César Arredondo

Las cortinas del escenario aun no se abrían pero ya se escuchaba a la banda tocando en vivo. Paulatinamente se subió el telón y aparecieron Los Amigos Invisibles.

Así acostumbra iniciar sus conciertos esta popular banda venezolana, al menos en los escenarios con cortinas como el teatro Fonda de Hollywood.

Es una forma medio poética y juguetona para una agrupación con ese nombre y además una declaración de que no le gusta perder el tiempo.

A final de cuentas, Los Amigos son sinónimo de baile, fiesta y picardía. Dan poco discurso y tocan casi sin parar.

En la noche del viernes, se escuchó mucho Repeat after me…, la frase que regularmente resuena en las aulas de inglés como segundo idioma y que sirve de título a su más reciente álbum.

Fue un tema de ese disco que inauguró el concierto, Robot love, de tonalidad electrónica funky y con vocalizaciones distorsionadas.

Las canciones con títulos yletras en inglés son un constantes en los álbumes de Los Amigos Invisibles, quienes exitosamente han logrado conquistar un segmento selecto de público norteamericano angloparlante.

En el Sur de California, la banda se puede escuchar regularmente en la radio KCRW 89.9 FM que transmite desde Santa Mónica.

De los nuevos temas cantaron Corazón tatú, Stay, Hopeless romance y La que más me gusta. Pero la más prendida de lo novedoso fue Reino animal, una pieza de disco funk, con maullidos, ladridos y hasta pío-píos.

“Vamos a explorar el reino anima/esta noche”, cantaba Julio Briceño, alias el Chulius, con una diadema de orejas de gato negras en la cabeza y a quien no le costó trabajo convencer al público que le hiciera coro para su miau-miau y wuff-wuff (así se supone que ladran los perros en inglés).

De no ser por las insinuaciones sexuales, la canción sobre animalitos podría pasar por un tema infantil.

En el concierto también mezclaron algunos de sus sonados temas con éxitos bailables en inglés de décadas pasadas. Yo no sé, del álbum Súper pop Venezuela, se fusionó con el ochentero Pump up the volume del acto británico Marrs. Y por un momento Briceño intentó canalizar algunas expresiones vocales de Michael Jackson.

Entre las mejores interpretaciones de la noche estuvo Mentiras, una de las canciones más populares de la banda que salió de Commercial, el disco que les ganó el Latin Grammy al mejor álbum de música alternativa en el 2009.

La sexualmente explícita y bastante contagiosa Ponerte en cuatro puso a los presentes en sus dos extremidades a bailar y brincar.

También hay que agregar All day today, una movida canción de ritmo africano, y el merenguero El baile del sobón estremecieron el piso del Fonda con gente que no aguantaba sacudir el esqueleto.

Y a petición bastante insistente del público la banda no pudo negarse a interpretar El disco anal, un tema atrevido y bailable que aparentemente no estaba incluido en el programa de la noche y cuyo título la gente coreó hasta que la banda regresó al escenario para interpretar las últimas canciones de la noche.

Algunos admiradores de Los Amigos están dispuestos a viajar para verlos. Al frente del escenario estaba Pedro García, de Los Ángeles.

“Los vi hace dos días en San Francisco”, dijo el joven de poco más de 20 años, quien fue a esa ciudad solamente para ver a la banda. “Los he visto tres veces”.

Pareciera que los miembros de la banda reconocieron al devoto seguidor. José Luis Pardo, el guitarrista también conocido como Cheo, unió sus manos e hizo un leve reverencia hacia donde estaba García, quien aparentemente respondió esbozando una gran sonrisa.

“A mi me fascinan Los Amigos Invisibles porque siempre tienen buena musica”, dijo Elizabeth Donato. A un lado de ella, su compañero Juan Corona estuvo de acuerdo. “Estamos aquí en la pura gozadera y me gusta la banda porque ‘estas son puras mentiras'”, dijo el joven, quien procedió a cantar otros versos de Mentiras.

El viernes no podían faltar los paisanos de la banda venezolana, algunos de quienes llevaban banderas venezolanas.

“La canción que más me gustó fue una nueva, Reino animal”, dijo Enrique Caldera, oriundo de Maracaibo.

La banda también tiene sus seguidores rubios de habla inglesa

“Nunca los había visto en concierto”, dijo Elisa Hilsinger. “Mi favorita canción fue Mentiras, con esta banda de verdad que puedes bailar”.

“Tienen un gran ritmo”, dijo Kristen Salmon, amiga de Hilsinger. “Este fue un gran concierto”.