Angels siguen perdidos

Seattle gana su primera serie de la temporada a punta de jonrones
Angels siguen  perdidos
Kelly Shoppach (izq.), receptor de Seattle, se dispone a tocar a Mark Trumbo para completar su ponche, ayer, en el segundo inning.
Foto: AP

SEATTLE (AP).— Jason Bay y Michael Morse pegaron cuadrangulares solitarios para que los Marineros de Seattle derrotasen ayer por 2-1 a los Angels de Los Ángeles.

Los Marineros se llevaron tres de los cuatro partidos de fin de semana ante los Serafines que aún no encuentran el camino de la victoria, para ganar una serie por primera vez en la temporada.

Bay empató la pizarra en el séptimo inning con su segundo cuadrangular de la campaña, conectando el primer lanzamiento del abridor Jason Vargas (0-3) en la entrada.

“Fue un mal lanzamiento”, comentó Vargas, después del encuentro en el Safeco Field de esta ciudad.

“Estaba tratando de cruzarlo. Pero la bola cayó en el lugar menos deseado”, agregó el zurdo que no ha podido obtener un triunfo con los Angels.

Morse puso a Seattle arriba en la octava frente a Vargas con su séptimo vuelacerca del año, un batazo que pasó por encima del bullpen de los Angels.

La victoria se la acreditó el relevo Carter Capps (2-1) en dos episodios, permitió un imparable y ponchó a tres.

Vargas tiró ocho episodios, aceptó seis imparables, dos jonrones, dos carreras, dio dos pasaportes y ponchó a siete.

“Jason cometió dos errores casi al final y ellos [Bay y Morse] los capitalizaron”, comentó el piloto Mike Scioscia después del partido.

“Si él [Vargas] continúa lanzando como lo hizo hoy [ayer] ganará una buena cantidad de juegos para nosotros”, reconoció Scioscia.

“Tiró un gran juego. Merecía mejor suerte, pero en estos partidos cerrados no hay margen para las equivocaciones”, agregó el mánager aureolado.

Los Angels no aprovecharon la labor de Vargas y no pudieron descifrar los envíos del abridor Hisashi Iwakuma, quien permitió una carrera sucia en más de seis entradas.

El japonés mantuvo a raya a la poderosa artillería angelina pese a que tiró con una uña maltratada en el dedo medio.

Iwakuma ponchó a ocho en su excelente trabajo. Aisló tres hits y no dio boleto.