Barack Obama arriba a Costa Rica

El presidente de Estados Unidos cumplirá una agenda de 22 horas en la que se reunirá con mandatarios de Centroamérica.
Barack Obama arriba a Costa Rica
Obama bajó del Air Force One en el aeropuerto Juan Santamaría.
Foto: AP

SAN JOSÉ- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó hoy Costa Rica para cumplir una visita oficial de 22 horas, en la que se reunirá con los mandatarios del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

El avión presidencial estadounidense aterrizó sin inconvenientes a las 13.50 hora local (19.50 GMT) en el aeropuerto internacional Juan Santamaría, que sirve a San José.

Obama y su comitiva fueron recibidos por el canciller costarricense, Enrique Castillo, la embajadora de Costa Rica en Washington, Muni Figueres, la embajadora de EE.UU en San José, Anne Andrew, y el exastronauta costarricense Franklin Chang.

El gobernante de Estados Unidos salió del avión y saludó sonriente con la mano, conversó brevemente con el canciller Castillo y las embajadoras y luego accedió a tomarse algunas fotografías con estudiantes de secundaria que estaban en el lugar.

Inmediatamente después se marchó en su limusina rumbo a un hotel en las afueras de San José para saludar al personal de la embajada estadounidense y a los voluntarios y funcionarios del Cuerpo de Paz en Costa Rica.

Posteriormente se movilizará hasta la sede de la Cancillería, en el centro de la capital costarricense, donde se reunirá con la presidenta del país, Laura Chinchilla.

Allí, ambos mandatarios abordarán en una cita bilateral temas relacionados con el desarrollo económico, las energías limpias y la seguridad ciudadana, para luego brindar una conferencia de prensa.

Al final del día, Obama tendrá una cena de trabajo en el Teatro Nacional con los presidentes del SICA, integrado por los países centroamericanos y por República Dominicana, cuyo presidente, Danilo Medina, fue el primero en arribar a Costa Rica.

La agenda de este encuentro, del que no saldrán acuerdos ni declaraciones por escrito, es libre y cada mandatario podrá exponer al presidente estadounidense sus mayores preocupaciones.