Gobierno sirio accede a diálogo

Régimen confirma que "en principio" participará en reunión en Suiza

Guía de Regalos

Gobierno sirio accede a diálogo
Un francotirador rebelde dispara contra las tropas leales al presidente Bachar al Asad en la ciudad de Alepo, Siria.
Foto: EFE

BAGDAD.—El régimen de Damasco confirmó ayer que “en principio” participará en la conferencia de Ginebra, propuesta por EEUU y Rusia para buscar una solución pacífica al conflicto en el país, mientras siguen los combates en la ciudad siria de Al Quseir.

El ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid al Mualem, realizó una visita sorpresa a Bagdad, donde se entrevistó con el primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, y su titular de Exteriores, Hoshiyar Zebari.

En una rueda de prensa, Al Mualem dijo haber informado a los dos responsables iraquíes de la decisión de Siria de “participar en principio con una delegación oficial en la conferencia internacional, prevista en Ginebra el próximo junio”.

Al Mualem consideró que la futura conferencia constituye una “oportunidad” e insistió en que, desde el inicio del conflicto en marzo de 2011, su Gobierno “ha creído que el diálogo entre el pueblo sirio es la solución.”

En ese sentido, reiteró que “no existe ninguna fuerza en el mundo que pueda tomar decisiones en nombre del pueblo sirio, que es el único que tiene derecho a hacerlo”.

El jefe de la diplomacia siria anunció que él mismo encabezará esa delegación en la que será la segunda conferencia de Ginebra, ya que la primera se celebró en la ciudad suiza en junio de 2012 sin la presencia de las partes en conflicto.

Entonces, el Grupo de Acción para Siria (integrado por China, Rusia, EEUU, Francia, Reino Unido, Turquía, la Liga Árabe, la ONU y la Unión Europea) presentó una iniciativa para la solución política en Siria, que sugería la creación de un Gobierno transitorio que incluyese a representantes del régimen sirio y de la oposición.

La nueva reunión pretende sentar en la misma mesa al Gobierno y la oposición siria en un intento de encontrar una solución al conflicto armado, tomando como base el documento de Ginebra del año pasado.

Por el momento, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), que aúna a la mayor parte de los grupos opositores al régimen de Bachar al Asad, aún no ha decidido si acudirá a Ginebra, pero, de hacerlo, exigirá un acuerdo marco previo para evitar unas negociaciones sin fin.

El anuncio oficial de Damasco llegó después de que Rusia adelantara el viernes pasado que las autoridades sirias le habían confirmado su participación.

Del lado iraquí, Al Maliki apoyó en una nota la participación del Gobierno sirio en Ginebra y subrayó la importancia de conseguir una solución a través de las negociaciones con el fin de evitar una intervención militar.

El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, consideró en una nota que el encuentro de Ginebra puede ser “la primera oportunidad desde hace dos años para que la oposición siria y el Gobierno se reúnan” y puedan iniciar la transición en el país.

Frente a las esperanzas puestas en la solución pacífica del conflicto, los combates y bombardeos continuaron hoy en territorio sirio, en especial en la estratégica localidad de Al Quseir, en la frontera con el Líbano.

Las tropas del régimen bombardearon la ciudad en el octavo día consecutivo de ofensiva militar, al tiempo que se sucedieron los enfrentamientos entre los rebeldes y las fuerzas sirias apoyadas por milicianos del grupo chií libanés Hizbulá, según opositores.

En declaraciones a Efe por internet desde Al Quseir, el activista sirio Amar explicó que varias personas resultaron heridas por los bombardeos, cuya intensidad ha disminuido respecto a los días previos.

Amar detalló que, en cambio, se han recrudecido los enfrentamientos, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que hubo un número indeterminado de muertos y heridos.

Las fuerzas gubernamentales están empleando artillería pesada y proyectiles de mortero con vistas a irrumpir definitivamente en la ciudad mediante una operación que ya ha causado decenas de fallecidos.

Al Quseir, de unos 25.000 habitantes, es un enclave estratégico para los rebeldes debido a su ubicación en la ruta que conecta el norte del Líbano, de mayoría suní, con Homs, lo que permite el abastecimiento de armas.

También es fundamental para el régimen de Al Asad, ya que esa carretera comunica Damasco con sus feudos de la costa mediterránea, de mayoría alauí.

Sobre la implicación de Hizbulá en el conflicto, el jefe del grupo chií, Hasan Nasralá, declaró ayer que no se debe abandonar al régimen sirio ante la amenaza de los extremistas suníes, porque esa guerra en Siria es también “crucial” para el Líbano.

Precisamente, al menos cuatro personas resultaron heridas hoy por el impacto de dos proyectiles en un barrio de Beirut considerado uno de los bastiones de Hizbulá, en un ataque que todavía no ha sido reivindicado por ningún grupo.