FARC piden aplazar elección presidencial

Los comicios en Colombia serán en mayo de 2014; presidente Santos rechaza plan
FARC  piden aplazar elección presidencial
Iván Márquez, de las FARC.
Foto: EFE

LA HABANA, Cuba (AP).— Las conversaciones entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla más grande de ese país fueron retomadas ayer tras un breve receso y con la sorpresiva propuesta rebelde de posponer las elecciones por un año, lo que el presidente Juan Manuel Santos rechazó de inmediato.

“Abramos un debate nacional sobre la urgencia y conveniencia de aplazar el calendario electoral por un año”, expresó el comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Iván Márquez, quien encabeza la representación insurgente en esta capital.

Márquez, cuyo nombre legal es Luciano Marín Arango, indicó asimismo que la propuesta incluye posponer desde los comicios para elegir alcaldes hasta “representantes a la Cámara, senadores y presidente de la república”.

Las elecciones en Colombia están previstas para mayo de 2014 y el presidente Santos expresó su deseo de aspirar a la reelección.

Según el dirigente de las FARC, la cercanía de los intereses electorales y los tiempos que imponen las campañas para llegar a los comicios no deberían afectar el proceso de paz. La propuesta de los rebeldes fue realizada minutos antes de que la delegación ingresara al Palacio de Convenciones de La Habana para una nueva ronda de conversaciones luego de un receso de dos semanas y media de diálogos.

Antes del intermedio, las partes habían logrado un acuerdo sobre casi todos los aspectos del punto uno —los problemas agrarios y algunas propuestas para mejorar la situación en el campo— de una agenda de seis previamente pactada. Este fue el primer convenio luego de seis meses de charlas que se espera culminen un conflicto armado de 50 años. Ahora se comenzará a debatir el segundo punto de la agenda, relacionado con la participación política y la integración del grupo armado a la vida política del país.

Las FARC propusieron que el aplazamiento electoral sea “sin reelección presidencial” y que tanto este aspecto como los acuerdos de paz logrados en Cuba sean refrendados mediante una Asamblea Constituyente.

La idea de lograr un mecanismo de este tipo no es una demanda nueva de las FARC, que aseguran ésta sería la única manera de lograr que los convenios no queden sólo en palabras o sean revertidos por futuros gobiernos.

Pocos minutos después del ingreso de las FARC al Palacio de las Convenciones, se produjo la llegada de la delegación gubernamental encabezada por Humberto de la Calle, quien rompió su habitual hermetismo y también leyó un comunicado.

Aunque De la Calle no dio respuesta directa a la propuesta de aplazamiento electoral de las FARC rechazó que los convenios tengan que ser avalados por una constituyente.

“No debemos distraernos en propuestas que poco contribuyen a la claridad, como ocurre con la supuesta prolongación del periodo de los elegidos, eso no va, una constituyente no va”, dijo De la Calle.

Posteriormente el presidente Santos descartó la propuesta de las FARC al ser interrogado por reporteros sobre la iniciativa anunciada por Márquez.

“No hay la más mínima posibilidad que eso se pueda dar. Nosotros tenemos un calendario electoral. Se va a cumplir (ese calendario)”, dijo Santos.

“No hay la más mínima probabilidad de que yo siquiera piense en parte de esa propuesta donde se prolonguen los períodos. Eso está totalmente descartado”, agregó Santos en declaraciones divulgadas por la casa de gobierno desde Jerusalén, donde el mandatario cumple una visita hasta el miércoles.

En Bogotá, el presidente del Congreso, el senador Roy Barreras dijo que los legisladores han “defendido la participación política de los desmovilizados, porque cambiar las balas por la palabra es indispensable para alcanzar la paz.”

“Pero aplazar el calendario electoral es absolutamente inconstitucional y no tiene ninguna posibilidad de hacerse”, agregó Barreras en un comunicado.

La Constitución colombiana vigente de 1991 contempla que un presidente es elegido cada cuatro años por ejemplo y un eventual cambio de ese plazo requeriría una reforma a la carta magna.

Para el representante de Santos los diálogos que se reinician el martes tienen que ver con la forma de “abrir un camino para que las FARC se transformen en un movimiento político y se inserten en la democracia con pleno ejercicio de sus derechos, pero también de sus deberes.”

Las conversaciones comenzaron a fines del año pasado primero en Noruega y posteriormente se trasladaron a Cuba, donde se desarrollaron de manera sistemática con recesos técnicos.

Ambos países son garantes del proceso de paz que está también acompañado por Venezuela y Chile.

De la Calle agradeció a estas naciones su apoyo para lograr la paz pero evitó hacer alguna mención sobre la reciente crisis diplomática entre Santos y el presidente venezolano Nicolás Maduro. Maduro afirmó el lunes que desde Colombia se conspira contra Venezuela con el envío de “grupos asesinos” para generar actos de violencia y tomar el poder político.

Posteriormente el martes, las delegaciones firmaron un comunicado conjunto en el cual indicaron que durante el resto de la semana trabajaran de manera separada, un mecanismo que en ocasiones anteriores les permitió agilizar los acuerdos.

Creadas a comienzo de los 60, las FARC son la guerrilla activa más antigua del continente y la más grande de Colombia con una milicia de unos 9.000 miembros.