Demandarían acuerdos entre farmacéuticas

El Supremo tendrá cero tolerancia hacia tratos que creen monopolios
Demandarían acuerdos entre farmacéuticas
La decisión del Tribunal Supremo de EEUU podría tener importantes consecuencias para la industria farmacéutica, controlada por unos pocos grandes productores de medicamentos.
Foto: Archivo AP

WASHINGTON, D. C. (EFE).— El Tribunal Supremo determinó ayer que los acuerdos entre empresas farmacéuticas que permiten asegurar el monopolio de un fármaco en el mercado a través del pago a sus competidores podrán ser, de ahora en adelante, llevados ante la justicia en aras de las leyes antimonopolio.

En una votación resuelta por cinco votos a favor y tres en contra, la Corte Suprema dio la razón a la Comisión Federal del Comercio (FTC), órgano encargado de garantizar la libre competencia y defender los derechos de los consumidores.

Para asegurar que sus competidores no les quiten cuota de mercado, las principales farmacéuticas del país llegan a acuerdos entre ellas mismas por los que, a cambio del pago de una suma importante de dinero, se comprometen a no sacar al mercado copias más baratas de un fármaco rival durante un período de tiempo determinado.

Aunque el Supremo no ha prohibido estas prácticas, sí ha permitido a la FTC demandarlas ante la justicia en aquellos casos que considere que se atenta contra la libre competencia, algo que cortes de rango menor le habían denegado.

El caso concreto que ha llevado al Supremo a pronunciarse es el llamado “FTC contra Actavis”, en el que la este órgano federal consideró que el pago de varios millones de dólares de la farmacéutica Solvay a su competidora Actavis para asegurarse que no producía una versión genérica de uno de sus productos patentados era contrario a las leyes antitrust (sobre prácticas restrictivas de la competencia).

Esto podría derivar en precios más competitivos de los fármacos que beneficiarían a los consumidores.

Además, la decisión podría tener importantes consecuencias para una industria controlada por unos pocos grandes productores.