Para recordar: ¿Quién mató al auto eléctrico hace 20 años?

Un documental creado hace siete años reveló una investigación sobre cómo echaron por tierra los esfuerzos por sacar a flote un auto de energía renovable.
Para recordar: ¿Quién mató al auto eléctrico hace 20 años?
El auto eléctrico EV1 dejó de salir a la calle en 2003.
Foto: AP

El 14 de noviembre de 2006, se estrenó el documental “Who Killed the electric Car? ” (en traducción al español: ¿Quién mató al vehículo eléctrico?). El tema principal del documental es la cancelación y posterior destrucción del EV1. El documental narra los esfuerzos de General Motors para demostrar que no existía demanda para su producto, y la forma en que fueron destruidos los vehículos a pesar de la solicitud de algunos arrendatarios de renovar el contrato.

El General Motors EV1 fue el primer vehículo eléctrico moderno producido por una de las mayores firmas fabricantes de automóviles del mundo, y el primer vehículo de propulsión eléctrica lanzado al mercado por General Motors en los Estados Unidos.

Comercialmente lanzado al mercado en 1996, el carro eléctrico EV1 inicialmente estuvo disponible en California y Arizona, y únicamente bajo la modalidad de arrendamiento financiero o contrato de “leasing”, limitado a un plazo de tres años o a un uso máximo de 30.000 millas.

Estas restricciones obedecieron a que el EV1 y el arrendatario eran parte de una evaluación de ingeniería en condiciones de uso real, creada por el Grupo de Vehículos de Tecnología Avanzada de la GM, así como parte de un análisis de mercado y estudio de la factibilidad de producción y mercadeo de un vehículo eléctrico de pasajeros para ciertos mercados estadounidenses seleccionados.

El modelo opcional del año 1999 estaba equipado con baterías Ni-MH, y parece que nunca se comercializó en Arizona debido a que ese tipo de batería no funcionaba muy bien en climas cálidos.

La concentración del EV1 en el estado de California se debió al mandato del vehículo de cero emisiones que ese estado estableció en 1990, el cual obligaba a los fabricantes de automóviles a producir cuotas preestablecidas de ese tipo de vehículos.

Algunos de los vehículos fueron desactivados y donados a museos y universidades, pero la mayoría fueron desguazados. El documental muestra la campaña realizada por algunos arrendatarios y activistas para evitar la destrucción de estos tres vehículos eléctricos, con énfasis en el EV1.

En respuesta a esta crítica, GM respondió que entre otras razones, el EV1 no era comercialmente viable en aquella época debido a los altos intereses económicos de las compañías petroleras y a la falta de baterías adecuadas, debido a que la empresa Chevron-Texaco adquirió la patente de las baterías níquel/metal hidruro y posteriormente desmontó la fábrica. Inicialmente el EV1 se fabricaba con baterías de plomo y ácido que luego fueron sustituidas por baterías de Ni-Mh.

El documental presenta una teoría sobre los motivos que llevaron a la eliminación del EV1 y también analiza la responsabilidad de cada uno de los “acusados”, las autoridades del Gobierno Federal, la Junta de Recursos del Aire de California (CARB por sus siglas en inglés), los usuarios, las baterías, los fabricantes de automóviles, la industria petrolera, y el vehículo de Hidrógeno.

General Motors oficialmente canceló el programa a finales de 2003. GM justificó esta decisión indicando que no consiguió vender suficientes vehículos para que el negocio del EV1 fuese comercialmente rentable. Además, considerando que la legislación estatal los obligaría a suministrar repuestos e infraestructura de mantenimiento por un mínimo de 15 años para los modelos EV1 existentes, la decisión fue no renovar los contratos de arrendamiento existentes, obligando la devolución de los vehículos en circulación a GM una vez que se cumpliera la fecha de fin de cada contrato. Después, los vehículos fueron destruidos.

Aunque posteriormente, varios ejecutivos e ingenieros de la GM comentaron que esta decisión fue un error, ya que si hubieran continuado con las investigaciones del prototipo híbrido enchufable del EV1, les hubiera permitido desarrollar y comercializar el Chevrolet Volt diez años antes. En cualquier caso, no es difícil para cualquier aficionado a la electrónica de potencia con talento y capacidad económica localizar en la web los esquemas del vehículo, para construirse uno mismo su propio “clon”.

Para muchos expertos la falta de problemas de estos carros, que no daban una productividad comercial, ha sido la determinación de sacarlos y eliminarlos del mercado. Algunos se preguntan que hubiera pasado si los autos eléctricos hubieran estado funcionando desde hace 20 anos. El petroleo, es y ha sido un gran negocio y muchos intereses ocultos hay detrás de el.