Templarios frenan el Programa 3×1 para emigrantes en Michoacán

Los narcotraficantes frenaron el popular programa 3x1 para migrantes en Tierra Caliente en Michoacán al exigir a los clubes de paisanos hasta $28 mil por dejarlos trabajar
Templarios frenan el Programa 3×1 para emigrantes en Michoacán
Esta planta de tratamiento de aguas negras fue de las últimas que se beneficiaron del programa 3x1.
Foto: Gardenia Mendoza Aguilar / Enviada especial

COALCOMÁN, México.- Hace cuatro años que el popular programa 3×1 para migrantes no opera en la mitad de los municipios de la Tierra Caliente en Michoacán. Lo frenaron los empistolados del crimen organizado al exigir a los clubes de paisanos hasta $28 mil por dejarlos trabajar las obras.

La última que logró edificarse antes de que los Caballeros Templarios codiciaran los ahorros de los mexicanos en Estados Unidos es una planta para saneamiento de aguas negras en este municipio de 10 mil habitantes que frenó enfermedades de piel y estómago que acosaban con saña a los pobladores.

Las autoridades locales cuidan esta infraestructura como a la niña de sus ojos, excepto por las noches. “No nos vamos a arriesgar a dar el mantenimiento si está en riesgo nuestra vida”, reconoce Alfonso Ramírez, director de Servicios Públicos municipales.

Una vez que se pone el sol, el personal de la planta corre a sus casas, la potabilizadora se paraliza y la vertiente de tres ríos se contamina con 26 litros de residuos pestilentes que salen de las cloacas cada segundo, hasta que vuelve el día.

Esto deja un mal sabor de boca a quienes pusieron cinco años de su vida en la obra de $100 mil, y todavía ven detenidos muchos proyectos que podrían ayudar a mejorar la calidad de vida al unirse a los siete millones de dólares asignados al 3×1 en Michoacán para 2013.

“Es un pecado no poder levantar la calidad de vida por la inseguridad”, se queja Luis Rivera, quien encabeza el club Espejo de los Coalcomenses en Modesto, California, desde que en diciembre pasado regresó con su esposa y dos hijas con el sueño de vivir en su comunidad de origen, aún cuando es residente de EEUU.

José Manuel Mireles, ex presidente de la Federación de Clubes “Casa Michoacán” y cerebro del grupo de autodefensas de Tepalcatepec, precisa que por las extorsiones se frenaron desde 2009 alrededor de 30 proyectos del 3×1, algunos de los cuáles, él mismo promovió cuando vivía en Modesto y comandaba la Cruz Roja.

Quedaron estancados millones de dólares que los clubes de oriundos regionales iban a canalizar a Aguililla, Coalcomán, La Yerbabuena, Buena Vista y El Limón para pavimentación, drenaje, obras públicas y algunos proyectos productivos.

“Nos faltó valor para enfrentarlos, pero ya no”, resume.

Mireles conoció de cerca detalles del nivel de impunidad de los Templarios como médico de la clínica pública regional donde han atendido desde octubre a 26 niñas de entre 11 y 13 años embarazadas por violación de presuntos sicarios.

“No eran más de 100 en todo el municipio y tenían sometidas a por lo menos 25 mil personas, entre ellas, varios cazadores entrenados en dos clubes deportivos que tenemos aquí. Al sacar esas cuentas decidimos que era momento de venadearlos”.

La rebeldía se consolidó en el mes de mayo pasado. Los coalcomanenses se pusieron camisetas blancas, paliacates azules y salieron a corretear al enemigo con sus técnicas de caza de venado, pero con armas de alto poder.

Razones similares y otras más tuvo el alcalde de Coalcomán, Rafael García, para apoyar desde mayo al movimiento de las autodefensas que hoy refuerzan a los cuatro policías municipales que no podían proteger ni a su propio jefe, víctima también de extorsiones.

Cada año de ejercicio presupuestal, Coalcomán tenía que dar el 10% de los dineros etiquetados para obra pública a los Templarios; es decir, alrededor de 2.3 millones de dólares. “Los auditores del gobierno del estado lo sabían porque yo se los dije cuando cuestionaron el faltante”, sostiene el alcalde. “Era claro que hay muchas complicidades”.

– ¿Podrán reactivar el Programa 3×1?

– No lo sé. Aún no hay garantías suficientes.