Policía de Miami incurrió en “uso excesivo” de la fuerza

Esas fueron las conclusiones de un informe presentado hoy por el Departamento de Justicia
Policía de Miami incurrió en “uso excesivo” de la fuerza
A juicio del Gobierno federal, el Departamento de Policía de Miami ha incurrido en "tácticas deficientes".

Miami – El Departamento de Justicia afirmó hoy que la Policía de Miami recurrió al “uso excesivo” de la fuerza en los últimos años y cometió retrasos “indignantes” y deficiencias “importantes” al investigar la muerte de individuos en tiroteos policiales, en su mayoría protagonizados por los mismos agentes.

Esas son las conclusiones de un informe elaborado tras una “exhaustiva” investigación de 33 tiroteos protagonizados por agentes del Departamento de la Policía de Miami (MPD, en inglés) entre 2008 y 2011.

En su informe, el Departamento de Justicia apunta que tres de esos tiroteos fueron considerados injustificados incluso por el Departamento de Policía de Miami, que, en general, “ha seguido un patrón o práctica de uso excesivo de la fuerza mediante disparos”, lo que supone una violación de la Cuarta Enmienda de la Constitución.

A juicio del Gobierno federal, el Departamento de la Policía de Miami ha incurrido en “tácticas deficientes, acciones inadecuadas por parte de unidades especializadas, y retrasos indignantes y deficiencias importantes en las investigaciones de fuerza letal”.

Además, considera demostrado que la Policía de Miami “no supo brindar supervisión o responsabilizar a los individuos por sus acciones, ya que no completaron en su totalidad y en tiempo y forma las investigaciones de tiroteos en los que había agentes implicados”.

“Un grupo considerablemente pequeño de agentes estuvieron implicados en una cantidad desproporcionada de tiroteos”, denuncia el informe del Departamento de Justicia, que además apunta a que “las investigaciones sobre esos tiroteos acumulan retrasos indignantes”.

Concretamente, tan sólo siete oficiales fueron responsables de una tercera parte de los tiroteos policiales contabilizados entre 2008 y 2011, entre ellos los tres que el MPD consideró injustificados.

Los hechos revelados hoy exponen la conclusión de la segunda investigación del Departamento de Justicia sobre la Policía de Miami, y revelan “deficiencias similares” a una investigación previa realizada en 2002.

“Muchos de los problemas sistémicos que identificamos previamente se han vuelto a enraizar profundamente en las prácticas” del MPD, lamentó Roy L. Austin Junior, fiscal general adjunto para asuntos de derechos civiles, quien expresó el deseo de las autoridades federales de trabajar con las de Miami para asegurar que esos problemas se erradican.

El fiscal federal del Distrito Sur de Florida, Wifredo Ferrer, subrayó en un comunicado conjunto que el objetivo ahora es “marcar un camino claro para el futuro que garantice a los residentes de Miami que este tipo de conducta no se repetirá”.

Tras hacerse público este informe, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) exigió responsabilidades por “las muertes y violación de los derechos constitucionales”.

Su director ejecutivo en Florida, Howard Simon, dijo no sentirse extrañado por estas conclusiones, similares a lo que venían denunciando su organización entre otras, y advirtió de que ahora hay que “averiguar si hay funcionarios que puedan ser considerados responsables” de los hechos denunciados.

En noviembre de 2011, el Departamento de Justicia decidió abrir una investigación después de conocerse que siete hombres murieron en Miami por disparos policiales en tan sólo ocho meses (de julio de 2010 a febrero de 2011). Todos eran negros y dos de ellos iban desarmados.

Mientras que en la Policía de Nueva York -el mayor cuerpo del país- se registró en 2010 una muerte por cada 4,313 agentes, en Miami esa proporción fue de un fallecido por cada 220 agentes, una descompensación que llamó la atención de las autoridades federales.

En tanto, en Washington DC durante ese año no murió nadie a manos de la Policía y en Miami fallecieron cinco personas.

Los hechos investigados tuvieron lugar bajo el mando de Miguel Expósito, quien fue destituido en septiembre de 2011 como jefe de la Policía de Miami por insubordinación en dos casos que lo enfrentaron al alcalde de la ciudad, Tomás Regalado, entre otros líderes locales.

Expósito fue sustituido por Manuel Orosa y desde entonces los tiroteos con policías implicados han descendido considerablemente, según apunta el informe.