Grupos en Puerto Rico recuerdan muertes en Cerro Maravilla

Organizaciones independentistas se reunieron en Villalba para recapitular sobre los hechos que culminaron con el asesinato de los jóvenes Carlos Soto Arriví y Arnaldo Darío Rosado, en el 1978
Grupos en Puerto Rico recuerdan muertes en Cerro Maravilla
Varios agentes de la Policía de Puerto Rico fueron condenados por perjurio como resultado de la pesquisa del caso. En la foto, el jefe de la agencia Héctor Pesquera.
Foto: Archivo

Villalba – Integrantes de diversas organizaciones independentistas acudieron hoy al Cerro Maravilla, en Villalba, para recordar a los jóvenes Carlos Soto Arriví y Arnaldo Darío Rosado, asesinados por agentes de la Policía durante una emboscada en 1978.

Antes de los actos oficiales y como es costumbre durante las pasadas dos décadas se llevó a cabo una ceremonia íntima ante las cruces de las víctimas fatales.

Aunque inicialmente se calificó a los jóvenes de “terroristas”, luego de que el chofer del transporte público secuestrado Julio Ortiz Molina denunciara que fueron ejecutados, una comisión senatorial corroboró su versión y varios agentes fueron condenados por perjurio.

En ese sentido, todavía hay sectores que insisten en que no se ha dicho la verdad de esas ejecuciones ni sancionado a sus responsables por planificar, ejecutar y encubrir esos hechos.

La actividad fue dedicada al expresidente del Colegio de Abogados, Eduardo Villanueva Muñoz, por su lucha a favor de la excarcelación de los presos políticos puertorriqueños, entre ellos la de Oscar López Rivera, quien ha cumplido 32 años de cárcel en EEUU de una condena de 55 por conspiración sediciosa.

“Mientras haya un solo independentista, mientras haya una sola independentista, habrá esperanza para la libertad de nuestra patria”, indicó Villanueva Muñoz durante su intervención.

Sobre López Rivera, el expresidente del Colegio de Abogados indicó que el puertorriqueño se ha mantenido firme en su ideal a pesar de intentos de debilitarlo emocionalmente.

“También se cuida de no presentar cualquier asomo de vanidad”, manifestó, y destacó que si “mañana saliera de prisión lo haría de pie y eso es un triunfo para la nación puertorriqueña”.

En 1984, a López Rivera le agregaron 15 años más a su condena, a ser cumplidos consecutivamente, por un presunto intento de fuga.

La fecha para su liberación está pautada para 2027, cuando tendría 84 años.

Su hija Clarissa López, agradeció el respaldo de los que se han unido a la lucha por la excarcelación de su padre y leyó varias cartas del prisionero.

“Aunque sea espiritualmente estaré al lado de ustedes”, indicó en una de ellas sobre la actividad de Cerro Maravilla.

El orador principal, Antonio Ramos Robles, elogió el temple de López Rivera, y consideró que la relación entre Puerto Rico y Estados Unidos es insostenible.