Espionaje de NSA a México causa reacciones opuestas

Protestas, críticas y reconocimiento de que México también ha espiado a otros gobiernos, matizan las reacciones de legisladores y exjefes de estado
Espionaje de NSA a México causa reacciones opuestas
Anthony Wayne, embajador de EEUU en México, fue cuestionado por el espionaje al presidente mexicano.
Foto: Archivo / EFE

MÉXICO.- El embajador estadounidense, Anthony Wayne, aguantó hoy las embestidas de los congresistas de este país en medio de la instalación del Grupo de Amistad México Estados Unidos, empolvado por el supuesto espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional norteamericana al presidente Enrique Peña y su predecesor Felipe Calderón.

Escuchó citas del héroe nacional Benito Juárez sobre el respeto al derecho ajeno y la paz; tomó notas de exigencias para que haya una profunda investigación, resultados inmediatos y culpables. Horas antes también rebotaron hasta su embajada protestas de Calderón, críticas de Miguel Ángel Osorio, secretario de Gobernación, y la condescendencia de Vicente Fox.

Aunque el ex presidente que gobernó México del 2000 al 2006 no está involucrado en el escándalo revelado el fin de semana pasado por el ex contratista Edward Snowden a través de la revista alemana Spiegel, sí opinó sobre lo que consideró una situación “normal” en todo el mundo.

“No sé por qué México ahora se declara ofendido si también tiene agencias de investigación, inteligencia y espionaje”, soltó con la convicción de quien encabezó tales sistemas de gobierno y, por tanto, conocedor de la telaraña que es blanco de acusaciones desde hace décadas.

Porque el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) que desde hoy encabeza las investigaciones por los operativos de espionaje en cuestión –y que presuntamente los gringos llamaron “Tamal Blanco (whitetamale)” y “Flatliquid”- tiene en su haber una larga lista de “pájaros en el alambre”.

Desde un espía retirado norteamericano que describió en el libro “Nuestro Hombre” una alianza con el ex presidente Gustavo Díaz Ordaz (acusado de ordenar la masacre de estudiantes en 1968) para espiar a la izquierda que se empoderaba en el momento.

Pasando por el mítico Fernando Gutiérrez Barrios que manipuló a su manera el archivo clasificado más importante de México desde la dirección de inteligencia, tentativamente repartiendo, dosificando y compartiendo información por igual con rusos y americanos.

Los antecedentes no exceden a la Cámara de Diputados. Y hasta allí Wayne siguió la corriente como el novio que se sabe vigilado por su chica celosa en Facebook, la red social donde incluso hay páginas que adiestran cómo intervenir un teléfono celular.

“El presidente Obama toma los alegatos con demasiada seriedad, él comprende las preocupaciones de sus contrapartes”, dijo.

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