Dueño protesta tras cierre de planta por el olor en Irwindale

El dueño de la empresa de salsa Sriracha en Irwindale considera que el cierre de la misma ordenado por un juez no se debe a quejas de los vecinos por el olor
Dueño protesta tras cierre de planta por el olor en Irwindale
Malestares como tos e irritación se producen principalmente entre agosto y octubre, cuando se cocinan los chiles, dicen vecinos.
Foto: AP

El cierre parcial de la planta productora de la salsa Sriracha en Irwindale —ordenado por un juez del Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles el pasado martes— provocó la irritación de su propietario, David Tran, quien ayer envió una carta a la prensa en la que insinúa que la acción del Gobierno local se realiza en represalia por la cancelación de un préstamo que su compañía tenía con la ciudad.

La compañía Huy Fong Foods, productora de la popular salsa picante Sriracha, fue demandada el mes pasado por la ciudad de Irwindale (a 20 millas al este del centro de Los Ángeles) porque varios residentes se han quejado de un fuerte olor a chile que les produce tos, picazón e irritación de ojos.

Ese malestar se produce durante los meses de agosto a octubre, que es cuando se realiza el cocinado de 100 millones de libras de jalapeño rojo.

“Es como un olor a chile, pero ácido, se siente más por las tardes, cuando empieza su producción”, fue la queja de uno de los residentes del área consultado hace unos días por La Opinión.

El juez, Robert H. O’Brien, ordenó un cese parcial de operaciones de la planta, especialmente de los procesos que causan los olores, a pesar de que reconoció que no había evidencia suficiente para culpar a la planta de Sriracha por las condiciones de salud que reclaman los residentes.

Sin embargo, el juez consideró que se trata de una molestia pública, por lo que se deben tomar medidas para mitigar esos olores.

Tras el cierre parcial de la planta en Irwindale (Huy Fong Foods cuenta con otra en Rosemead) se desataron los comentarios en las redes sociales sobre la escasez de Sriracha.

Comerciantes y restaurantes consultados negaron que actualmente haya escasez del producto.

“La Sriracha es para la comida china, lo que el pico de gallo para la mexicana”, comentó el propietario de un restaurante de East Hollywood, quien precisó que si el cierre se prolonga, podría haber escasez del producto en el mercado.

La compañía informó a través de un comunicado que sus instalaciones siguen operando, pero que si los obligan al cierre de la planta en Irwindale, habrá 200 mil botellas menos de su producto en el mercado.

En una carta, el presidente y fundador de la compañía, David Tran, explicó que hace tres años Irwindale le ofreció un préstamo para adquirir el terreno donde se construyó la planta, lo que le generaba unos $250 mil dólares de ingresos a la ciudad.

Al registrarse, el año pasado, las primeras quejas por el olor —señala Tran— y dado que la ciudad empezó a actuar en contra de la compañía sin llevar a cabo una investigación, el raro sentimiento que esto le provocó lo llevó a cerrar ese préstamo y adquirir otro con East West Bank, a pesar de que los términos no eran tan favorables como los que ofrecía la ciudad.

La orden del juez, dice el dueño, provocaría que unos 10 millones de dólares de chile no sean cosechados y llevaría al cierre total de la planta.

David Tran es un inmigrante vietnamita que en 1980 abrió su negocio en Los Ángeles. Llamó a su compañía Huy Fong en honor al barco en el que logró escapar de su país.

Actualmente, su compañía tiene ventas por más de $85 millones de dólares al año, pero se estima que si la planta en Irwindale operara a su capacidad completa, la cifra estaría llegando a los $300 millones.

La ciudad de Irwindale tiene apenas 1,500 habitantes, el 88 % de origen latino y está gobernada por cuatro concejales hispanos y el alcalde Mark Breceda, a quienes no se pudo contactar para comentario sobre el tema.