Pistolero de escuela en Colorado compró su arma

Karl Halverson Pierson adquirió legalmente el arma usada en el tiroteo en la escuela secundaria Arapahoe en Colorado

Guía de Regalos

Pistolero de escuela en Colorado compró su arma
El alguacil del condado de Arapahoe, Grayson Robinson informa sobre el avance de las investigaciones del tiroteo en la secundaria Arapohe, en Centennial, Colorado.
Foto: AP

WASHINGTON.- El estudiante de 18 años que provocó el caos en un instituto de secundaria de Colorado e hirió gravemente a una compañera este viernes adquirió legalmente la semana pasada la escopeta con la que realizó los disparos, indicaron los investigadores.

Karl Halverson, que se quitó la vida tras el ataque en la escuela secundaria de Arapahoe en Centennial, Colorado, adquirió el 6 de diciembre una escopeta y munición en una tienda cercana sin que se le pusiera ningún impedimento legal.

En el estado de Colorado se pueden comprar escopetas siempre que se sea mayor de edad, pero se debe tener más de 21 años para adquirir un revolver u otro tipo de armas de fuego de mayor capacidad, aunque en ningún caso es necesario un permiso o registrarse.

Según detalló hoy el alguacil del condado de Arapahoe, Grayson Robinson, el joven entró en la mañana del viernes en el instituto en el que estudiaba con la escopeta, un machete y tres cócteles molotov.

El tiroteo duró solo un minuto y 20 segundos. Halverson no se molestó en esconder sus armas y poco después de ingresar en el centro disparó a bocajarro a Claire Davis, alumna de 17 años, que se encuentra en estado grave con heridas en la cabeza.

El atacante se dirigió a la biblioteca, según los investigadores, en busca de un miembro del equipo docente con el que había tenido una disputa. Allí lanzó un cóctel molotov que provocó un pequeño incendio.

Al verse acorralado por unos miembros de seguridad, Halverson se disparó un tiro que acabó con su vida.

El tiroteo, que se dio un día antes del primer aniversario de la masacre de la escuela de primaria de Newtown, Connecticut, en el que fallecieron 20 niños de entre 6 y 7 años y 6 adultos, ha revivido en Estados Unidos la realidad de la violencia armada en centros públicos.

Unos 2 mil alumnos del instituto de secundaria fueron evacuados inmediatamente después del tiroteo, en cumplimiento con los protocolos específicos en EEUU para este tipo de situaciones.