Venezuela cierra las puertas a inspectores de la ONU

El canciller se negó aceptar que relatores especiales visiten el país para evaluar de primera mano la situación
Venezuela cierra las puertas a inspectores de la ONU
Elías Jaua, ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, dijo que no creen que en estos momentos haga falta una intervención de la ONU.
Foto: EFE

Ginebra – El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Elías Jaua, descartó este martes en Ginebra la necesidad de la presencia de relatores especiales de Naciones Unidas en Venezuela con el fin de evaluar en el terreno la crisis que vive el país.

Jaua, al ser cuestionado en rueda de prensa en Ginebra sobre la necesidad de una visita urgente a Venezuela de los relatores de ONU sobre libertad de asociación y manifestaciones pacíficas, sobre libertad de expresión y sobre detenciones arbitrarias para evaluar de primera mano la situación del país, se negó a aceptar esta posibilidad.

“No creemos que en estos momentos haga falta una intervención de ninguno de los órganos del sistema de la ONU“, dijo el ministro de Relaciones Exteriores

“Nosotros siempre estamos expuestos a la evaluación (de la ONU), creemos que el EPU (Examen Periódico Universal) es un mecanismo idóneo para evaluar integralmente la situación de los países”, indicó.

Asimismo, Jaua reiteró su denuncia sobre una estrategia de propaganda negativa internacional “muy bien orquestada, muy bien diseñada” para justificar intervenciones y sanciones “que no se corresponden con la realidad de un gobierno democrático que ha actuado en el marco de la ley para restituir el orden público”.

Defendió que el gobierno de Caracas “se ha visto en la necesidad de usar de forma proporcional y diferenciada a la fuerza pública“.

Por otra parte, en cuanto a la situación del líder opositor venezolano, Leopoldo López, señaló que la causa por la que fue trasladado a una prisión militar fue con el fin de preservar su seguridad.

Según el canciller, el joven líder opositor fue trasladado al Centro Penitenciario para Procesados Militares (Cenapromil), ubicado en las afueras de Caracas, “para preservar la dignidad y la vida de este ciudadano”.

“La entrega del señor Leopoldo López, quien está imputado por los delitos de promoción de la violencia y de convocatoria al derrocamiento del gobierno legítimo de Venezuela, fue voluntaria (…) ante la actuación de los cuerpos policiales y el riesgo que suponía su clandestinidad, la familia solicitó a la fiscalía una mediación”.

Para tal fin, agregó, fue designado el presidente del parlamento de Venezuela “porque nosotros éramos los más interesados de que esa detención se diera en el marco del debido proceso y con esa mediación fue puesto a las órdenes de un tribunal”.

Tiempo después López fue imputado por la fiscalía y fue trasladado a una cárcel de procesados militares “por su seguridad”, sostuvo.

Jaua se reunió con la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Navi Pillay, y el lunes con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien urgió a las autoridades de Venezuela a escuchar las demandas legítimas de los manifestantes.