Políticos hispanos divididos sobre estrategia migratoria

Los legisladores debatirán esta semana cómo enfocar su presión política sobre deportaciones, los principales rostros del Caucus Hispano están en extremos opuestos.
Políticos hispanos divididos sobre estrategia migratoria
El congresista Luis Gutiérrez propuso una resolución para enfrentar el tema
Foto: Archivo

El Caucus Hispano debatirá esta semana si ir adelante con una nueva resolución que frene las deportaciones, mientras persisten las divisiones dentro de sus miembros respecto a qué camino tomar en el debate migratorio.

El liderazgo republicano ha cerrado la puerta a la negociación en el área. Luego de presentar los principios sobre una reforma migratoria, el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner aseguró que su partido tenía problemas de confianza con el presidente Barack Obama.

Eso dejó a los congresistas hispanos frente a una difícil decisión. ¿dónde poner su influencia, dónde desatar la presión? ¿en el presidente Obama para que frene las deportaciones o en el Congreso para darle oxígeno a un debate en agonía?

A nivel público los congresistas demócratas aseguran que se debe luchar en ambos frentes, pero en privado tienes diferencias importantes sobre la estrategia a seguir. El liderazgo demócrata se ha enfocado en la petición de descarga, una táctica parlamentaria inusual que forzaría un voto sobre una reforma migratoria integral, si se alcanza el apoyo de 218 legisladores. El representante de Illinois Luis Gutiérrez ha centrado su enfoque en las deportaciones.

“La presión tiene que ser mucho más amplia que la petición de la descarga, esta es una herramienta para poner presión, pero nadie cree que vas a tener 218 votos. Al mismo tiempo los demócratas no pueden sólo hablar de tener un voto, sin demandar que el Presidente use su poder ejecutivo para detener las deportaciones, proteger a nuestra comunidad”, aseguró Gutiérrez a La Opinión.

Fuentes cercanas al Caucus Hispano aseguraron que el congresista presentó una resolución a sus colegas demócratas latinos la semana pasada y tendrán una reunión este miércoles en el grupo de trabajo sobre inmigración. Esto llevaría a un posible voto sobre la resolución este jueves en la bancada latina.

Congresistas como Gutiérrez creen que la presión del Caucus Hispano al Presidente en 2011 fue un factor decisivo para conseguir acciones como la acción diferida para los jóvenes (DACA).

Pero no todos están de acuerdo con esta estrategia y no ven la resolución como una medida que tenga repercusiones concretas, sino más bien como principios. A puerta cerrada el congresista Xavier Becerra de California y Gutiérrez volverán a enfrentarse, ahora sobre este punto.

“Si queremos parar las deportaciones de manera permanente, no por un día, no por un Presidente, sino por siempre necesitamos acción legislativa. Cada día que quitamos el enfoque sobre esta meta, perdemos otro día”, comentó Becerra a La Opinión.

Para activistas como la directora ejecutiva de United We Dream, Cristina Jiménez esto no es suficiente. “Esta estrategia es un juego político y el liderazgo demócrata lo sabe, quieren protegerse con los votantes latinos, ellos saben que no hay suficientes votos”, explicó.

Algunos congresistas más cercanos al liderazgo del Caucus Hispano estarían dispuestos a llamar a una revisión de la política de deportaciones, pero no a un freno completo de ellas. Si el grupo logra una resolución, esta podría ser débil, lo que complicaría aún más la relación de la bancada con activistas.