Presidente uruguayo dice no a violencia

Montevideo/EFE — El presidente de Uruguay, José Mujica, decidió ‘jugar al ataque’ contra los hinchas violentos del fútbol para acabar con lo que calificó de “barbarie”, aunque su decisión de retirar a la policía de los estadios pueda terminar con un autogol, a juzgar por la polémica desatada a nivel nacional.

Sin seguridad policial en los estadios, los directivos del fútbol consideran inviable el espectáculo y se planteaban anunciar la suspensión de la jornada del torneo Clausura de este fin de semana.

Rafael Fernández, integrante de la Mesa Ejecutiva de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), dijo ayer que paralizar el torneo por falta de policía en los principales escenarios sería enviar un mensaje equivocado a la sociedad.

“Unos mil energúmenos no nos pueden obligar a parar el fútbol”, afirmó.

Gabriel Fumagalli, directivo de la Asociación Uruguaya de Entrenadores de Fútbol (AUDEF), declaró que parar la Liga “no es la solución” porque “perjudicaría a mucha gente que vive del fútbol”.

Mujica afirmó que llegó el momento de poner “la verdad verdadera arriba de la mesa por más fea que sea”.

Lamentó que las familias se hayan alejado de los estadios uruguayos que, considera que ahora son ocupados por “un puñado de fanáticos”.

Destacó que el clima de seguridad entorno a los campos del fútbol del país no lo tiene que dar la presencia policial sino una sociedad madura.

Mujica ordenó el jueves al Ministerio del Interior que no destine más policías para vigilar los partidos que se jueguen en el Parque Central, cancha del Nacional, y el estadio Centenario, el principal del país y donde habitualmente juega Peñarol, actual campeón local.

Los seguidores violentos de ambos equipos suelen provocar incidentes, por lo que las autoridades deben emplear costosos operativos de seguridad para los clásicos u otros partidos considerados de “alto riesgo.”

Fanáticos del Nacional provocaron el miércoles graves incidentes en el estadio Centenario que culminaron con 40 detenidos, 13 policías heridos y cuantiosos destrozos materiales tras el choque que su equipo perdió 4-2 ante el Newell’s Old Boys argentino en la quinta jornada del grupo 6 de la Copa Libertadores. Ese resultado eliminó al Nacional del torneo.

La Confederación Sudamericana de Fútbol abrió un expediente por los incidentes y porque seguidores del Nacional utilizaron bengalas durante el partido y el equipo uruguayo enfrenta la posibilidad de una dura sanción económica.