Test del Nissan Altima 2014

La marca japonesa no arriesgó con la última edición de su best-seller, manteniendo su reconocido confort y ofreciendo una estética conservadora.
Test del Nissan Altima 2014
Enfoque familiar que no reniega de la deportividad.

Luego de una gran renovación en 2013, Nissan prefirió mostrarse más cauto a la hora de aplicar cambios en su modelo estrella para la edición 2014. De esta manera podemos apreciar una carrocería que combina curvas elegantes con largos y definidos bordes, en la que sobresale el diseño de formas afiladas aplicado al marco cromado de la parrilla y a los faros, que generan la sensación de movimiento.

Durante la prueba que realizamos con la versión SL del Altima pudimos disfrutar de un interior confortable y de gran equipamiento. Este habitáculo es la gran baza del Altima, con un ambiente espacioso y elegante en el que la mayoría de las superficies ofrecen una sensación de alta calidad. Sus excelentes butacas de cuero denominadas Zero Gravity Seats están basadas en investigaciones de la NASA y superan en apoyo y suavidad a las de rivales mucho más onerosos.

El apartado tecnológico, sumamente completo en la configuración SL, incluye pantalla táctil con navegación (opcional), comandos por voz, cámara de retroceso, climatizador bizona, llave inteligente, iluminación LED, asientos y volante calefaccionados y un sistema de sonido BOSS de alta definción con nueve bocinas. Otro elemento destacado es su pequeña pantalla LCD ubicada entre el odómetro y el velocímetro, la que nos ofreció información muy útil sobre el vehículo y que cuenta con el agradable detalle de proyectar una pequeña animación al encender el auto.

La comodidad de la cabina se combina con el gran trabajo de la transmisión CVT, ofreciendo a los pasajeros un andar suave y relajado, algo fundamental al tratarse de un sedán familiar. Es notorio que aunque nuestra unidad de prueba equipaba el motor 2.5 litros DOHC de 16 válvulas, la opción más pequeña, ofreció una excelente aceleración gracias a sus 182 caballos de fuerza, dando por resultado una performance ejemplar que une potencia, confort y eficiencia (31 mpg en ciclo combinado).

Con un enfoque familiar, pero que no reniega de la deportividad, este modelo presenta una configuración pensada para agradar a un público amplio. Esta política por parte de Nissan deja a las claras la busqueda de mantener el impresionante nivel de ventas de este modelo, agregando elementos que lo vuelven aún más atractivo en el segmento más competitivo del mercado, el de los sedanes medianos.