Jorge Drexler se reconecta con la danza

El ganador del Oscar estrena su nuevo álbum “Bailar en La Cueva”
Jorge Drexler se reconecta con la danza
El disco que saldrá al mercado el 22 de abril, se grabó entre Madrid y Colombia.
Foto: Suministrada

Haber crecido en un país que se encontraba atravesando por una dictadura, hizo que el uruguayo Jorge Drexler no estuviera familiarizado con un ambiente en el que el baile surgía de forma natural. Pero con su nuevo álbum “Bailar en La Cueva”, el cantautor quiso desarrollar esa conexión entre su música y el movimiento.

Siempre me ha gustado bailar, sobretodo en los últimos años, pero no es algo que se me haya dado naturalmente, he tenido que trabajármelo y de alguna manera pelear por ello, porque no me crié en un entorno en el que se bailara espontáneamente”, manifiesta el ganador del Oscar en conversación telefónica con este diario.

El disco que saldrá al mercado el 22 de abril, se grabó entre Madrid y Colombia, siendo este último un país que Drexler admira, precisamente por sus raíces musicales, y la forma en que sus artistas acogen esta identidad.

“Queríamos que el disco tuviera un eje de partida desde el movimiento, y Colombia tiene una relación muy sana con el ritmo. A mí me gusta mucho porque no solo son muy conscientes de su raíz, también los músicos colombianos están muy abiertos, muy vinculados al momento. Manejan muy bien la electrónica, el pop, es un gusto trabajar con ellos…”, señala.

Para complementar esta experiencia de movimiento que le quiere traer a su público, el uruguayo contó con la participación de Caetano Veloso, Visitante de Calle 13, Li Saumet de Bomba Estéreo, y la rapera chilena Ana Tijoux.

“Todos son estilos diferentes, pero les veo algo en común: el espíritu de investigación y de apertura de caminos, todos tienen una visión muy joven de la música”, dice Drexler.

Reconectar con el baile. De acuerdo al compositor de “Al Otro Lado del Río”, haber hecho este álbum le ha servido para enriquecer su exploración de lo que llama “la experiencia humana”, de la cual la danza es una parte trascendental.

El baile me parece una experiencia muy compleja y de mucho valor emocional y hasta espiritual. Haciendo este disco pude relacionarme con aspectos de la experiencia humana que tienen que ver con el disfrute del movimiento, que antes no eran tan cercanos…yo durante mucho tiempo lo vi desde afuera, hasta lo mencioné en la canción ‘Don de Fluir’, en la cual el protagonista mira desde la barra a una mujer bailando en la pista de baile, y relata su admiración pero a su vez su impedimento, tengo la suerte de anunciar que eso caducó”.

Para este álbum, el músico quiso implementar un proceso de composición muy diferente a lo que ya había hecho en otros trabajos, evaluando las canciones desde el efecto que le produjeran en los pies a quien las escucha.

Siempre he tratado de ampliar los límites, he tratado de meter canciones medio habladas, canciones a partir de una estructura de texto rígidas, flexibles como el rap, canciones que surgen con pocos y muchos acordes, y me faltaba hacer el ejercicio desde el ritmo. Lo que le pedíamos a las canciones era que empezaras a marcar el compas con el pie espontáneamente cuando las escucharas; si eso no pasaba buscábamos otro arreglo”.

Todas las colaboraciones salieron de manera muy espontánea, en casi todas estuvo involucrada una mesa, una comida y una copa de vino. Caetano estaba en Bogotá presentando su disco y me invitó a cenar, espontáneamente alguien de la mesa preguntó cuándo íbamos a colaborar y ahí mismo surgió. Liliana de Bomba Estéreo me invitó a comer, y después sacamos la computadora y grabamos su colaboración. Visitante me invitó a comer en su casa de Puerto Rico y ahí empezamos a hablar de las canciones. La única que llamé fue a Ana Tijoux.

“’Bolivia’ es un tema muy personal, un momento histórico muy difícil de mi familia cuando escaparon de los nazis en Alemania, y cómo el único país que los recibió fue uno pobre como Bolivia, entonces fue una canción de agradecimiento a esa nación”.

“Me parece que la cumbia es la lengua franca musical del continente hoy en día, no hay un país en el que no haya entrado salvo Brasil. Me gustó llevarla a lugares donde no se le lleva habitualmente como en el caso de (el tema) Bolivia, que es una cumbia oscura, reflexiva, con temática de tragedia histórica que no es lo habitual.

Iremos en 2015. Tengo mucha curiosidad de ir a Estados Unidos porque este es el disco que tiene más referencias genéricas a América Latina, y me he dado cuenta que es un disco escrito por un inmigrante como yo que vivo en España hace casi 20 años, por lo que puede ser entendido por latinoamericanos viviendo en Estados Unidos. Hay un punto de comprensión que es más fácil de integrar si eres inmigrante.