Por si fuera poco

No cabe duda que a la ‘chiva’ más flaca se le suben todas las pulgas. El haberse quedado una vez más fuera de la Liguilla no fue para las Chivas Rayadas del Guadalajara el punto final de su más reciente fracaso.

El que ahora es su ex entrenador, Ricardo Antonio La Volpe, se encargó de ponerle la cereza a una temporada para el olvido.

El dueño de Chivas, Jorge Vergara, tuvo que despedir a La Volpe por una conducta inapropiada con una joven del ‘staff’ del club, así que el proyecto a largo plazo que se tenía planeado con el argentino queda completamente descartado. Una vez más se tiene que regresar al pizarrón y con todas las broncas que los tapatíos tienen de cara a la próxima campaña el panorama no se ve nada prometedor.

Se le reconoce a Vergara por haber tomado la acción de despedir a La Volpe por la supuesta agresión física contra la mujer involucrada, pero ahora vamos a hablar en el aspecto deportivo. Vergara asegura que el proceso seguirá su marcha y eso está bien pero que ya deje de tratar de esconder con cortinas de humo la realidad que viven los Rojiblancos.

El Guadalajara iniciará la próxima temporada con graves problemas de descenso. Los números no mienten. Chivas estará en la lucha por no perder la categoría junto con Chiapas, Puebla, Atlas, Veracruz y el equipo que ascienda a primera, esa es una dura realidad que Vergara no quiere ver. Se llena la boca hablando de refuerzos para ganar campeonatos cuando el agua la tiene en el cuello. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Chivas necesita asimilar su realidad.

Una cosa si esta clara, Chivas ya no puede soportar otro caprichito de Vergara. El nuevo timonel de Chivas necesita trabajar tranquilo y se le debe tener paciencia. No puede prevalecer una vez más la mala tendencia de Vergara que tiene al Guadalajara metido en la lucha por no descender, ya que si persiste con estas costumbres el equipo acabara por despertar en el infierno de la Liga de Ascenso, muy lejos de la gloria que su propietario tanto promete.