Bien por el Sheriff de L.A.

La colaboración entre las autoridades locales de California y la Oficina para el Control de Aduanas e Inmigración (ICE) se ha reducido gracias a la ley estatal y al fallo de los tribunales. Por fortuna, lentamente va desapareciendo esta desastrosa política de colaboración que elevó el número de deportaciones.

Por eso es bienvenida la decisión del Sheriff de Los Ángeles de unirse a casi cien ciudades y condados de los estados de California, Colorado, Oregon y Washington en rechazar la política que permite retener a detenidos indocumentados más allá del tiempo debido, en el caso que ICE pida que sigan retenidos para decidir si el individuo es deportable.

En general el período de retención es de 48 horas, una cantidad de tiempo suficiente para que se cuestione la legalidad del mismo. Eso es lo que hizo en abril pasado un tribunal federal de Oregon al declarar que se violaban los derechos constitucionales de un indocumentado el tenerlo detenido más tiempo del indicado, exclusivamente con base a su condición migrante.

Al mismo tiempo, la ley TRUST aprobada en California limitaba a las agencias policiales a cumplir con la solicitud federal de detención únicamente si el individuo estaba acusado de un delito serio.

Todo esto significa un cambio positivo que reducirá las deportaciones de gente que no tiene antecedentes delictivos, y las separaciones familiares. Al mismo tiempo, se podrá restablecer la confianza entre la comunidad inmigrante y las autoridades del orden, perdida por el programa de Comunidades Seguras.

Esperamos que esta muestra de sentido común se refleje en la Cámara de Representantes en donde el discurso duro antiinmigrante parece cada vez más desconectado de la realidad fuera de Washington. El Sheriff de Los Ángeles, al igual que otros condados y ciudades están marcando un camino más realista en este tema.