Agente de TSA aún estremecido por tiroteo en LAX

Seis agentes del TSA recibieron la Medalla al Valor

Caminar por la ajetreada Terminal 3 del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) aún estremece a Brian López, uno de los policías que hace casi un año respondieron al tiroteo que cobró la vida de un agente federal.

“Todavía me siento mal, aún pienso qué pudimos haber hecho distinto para detenerlo, pero nada es completamente prevenible”, reflexiona López, quien por siete años ha patrullado el aeropuerto LAX.

Aquel fatídico 1 de noviembre de 2013, López vigilaba la Terminal 7 sobre un vehículo de dos ruedas cuando escuchó en la radio que había una balacera al otro lado del aeropuerto y acudió de inmediato.

Paul Ciancia, de 24 años, abrió fuego con un rifle semiautomático y mató a Gerardo Hernández, de la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA), e hirió a otras tres personas, según la acusación.

Por su reacción en dicho incidente, López y otros cinco agentes de la Policía de LAX recibieron hace unos días la Medalla al Valor, el premio más alto por un acto heroico que entrega el gobierno del estado.

“[El reconocimiento] refleja en general la capacidad de lo que es trabajo en equipo”, comentó López, nacido en Bellflower hace 30 años y ahora encargado de asignaciones especiales.

A unas semanas del aniversario del tiroteo en el que muere en servicio el primer agente de TSA, unidad creada tras los ataques terroristas de 2001, las corporaciones policíacas tratan de corregir sus errores: un reporte concluyó que su respuesta se obstaculizó por la falta de comunicación y coordinación, lo cual contribuyó a una evacuación caótica y retrasos para atender a las víctimas.

La familia de Hernández demandó por $25 millones a la Ciudad alegando que no supervisó, ni entrenó apropiadamente al personal del aeropuerto, y que hubo demora en la atención médica al agente.

Sin dar detalles de la balacera, que sigue bajo investigación, López asegura que se siente satisfecho de lo que hizo. “Después de esa situación nuestra prioridad era que todos recibieran asistencia médica, lo que fuese necesario, y me enorgullece haber sido parte de eso”, expresó.

El 1 de noviembre se realizará en la Terminal 3 de LAX una ceremonia para recordar el incidente.