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Obama extiende rama de olivo a republicanos en busca de consenso

Activistas pro reforma realizan protesta para exigir alivios migratorios

Familias hispanas marchan frente a la Casa Blanca para reclamar al Presidente alivios migratorios.

Familias hispanas marchan frente a la Casa Blanca para reclamar al Presidente alivios migratorios. Crédito: EFE

Washington – Tres días después de la paliza electoral en la que los republicanos recuperaron el control del Senado, el presidente Barack Obama almorzó con ellos en busca de consenso para avanzar en asuntos como inmigración, la reforma tributaria, la lucha antiterrorista y otros temas pendientes de la agenda legislativa.

Al inicio del encuentro con 16 legisladores de ambos partidos, que estuvo cerrado a la prensa, Obama aseguró que la meta del encuentro era buscar formas e ideas de “responder mejor a las necesidades de la gente que nos envió” a Washington, sin importar qué partido las proponga.

Aún cuando Obama ofreció su rama de olivo a la oposición, ha dejado claro que no va a negociar sus principios, actitud que también mantienen los republicanos.

En todo caso, el Presidente conserva el poder del veto presidencial para bloquear cualquier legislación republicana que no sea de su agrado y, pendientes de los resultados en dos contiendas del Senado, los republicanos no tienen una supermayoría en ambas cámaras del Congreso para anular ese veto.

Así las cosas, los republicanos, ahora presionados por el movimiento conservador “Tea Party”, también tendrán que avanzar en temas como la reforma migratoria, ante la realidad de que el camino a la Casa Blanca,en 2016, pasa necesariamente por el voto hispano.

Pese a que tanto Obama como el entrante líder de la nueva mayoría republicana en el alto cuerpo, Mitch McConnell, han expresado optimismo sobre un terreno común, ambos partidos siguen separados por un enorme abismo ideológico, y los republicanos han retomado la idea de revocar la reforma de salud de 2010.

En el tema de inmigración, pocos creen que habrá espacio para un diálogo productivo. De hecho, varios líderes republicanos ya han advertido a Obama que no actúe en solitario y desista de anunciar alivios migratorios para la población indocumentada antes de fin de año, mientras el Congreso aborda el asunto. Pero el consenso entre los analistas es que los republicanos no querrán darle una victoria a Obama y los demócratas de cara a los comicios presidenciales de 2016.

Mientras, afuera de la Casa Blanca, grupos pro inmigrantes, hartos de las demoras de Obama y de la oposición republicana, pedían el cese de las deportaciones y separación de las familias. Gritando las consignas de siempre, como “Sí se puede!” y “Obama, escucha, estamos en la lucha”, más de un centenar de activistas e inmigrantes “sin papeles” exigieron alivios migratorios para los 11 millones de indocumentados.

Christine Neumann-Ortiz, quien viajó desde Milwaukee (Wisconsin), consideró que sería un error que Obama le dé otra oportunidad a los republicanos.

“Sería increíble si el Presidente cae en la trampa de los republicanos, que ya le han fallado a los inmigrantes. No hay un esfuerzo real para la reforma, pero los republicanos tienen que acordarse de que necesitarán el voto hispano en 2016… Mientras, el presidente Obama ya no tiene excusas y debe actuar ahora”, aseguró Neumann-Ortiz, directora ejecutiva del grupo “Voces de la Frontera” y miembro de la coalición pro reforma FIRM.

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