Bebés latinos, en mayor riesgo de sufrir defectos congénitos

Según un estudio, las hispanas tienen más riesgo de sufrir embarazos con este problema porque no consumen ácido fólico
Bebés latinos, en mayor riesgo de sufrir defectos congénitos
Sin ácido fólico suficiente, la columna vertebral del bebé no se cierra.
Foto: CDC

@PedroFrisneda

Nueva York – Las mujeres hispanas que viven en Estados Unidos están en mayor riesgo de tener un bebé con un defecto congénito, como la espina bífida, debido a que consumen poco ácido fólico.

Así lo reveló un estudio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), según el cual, muchas latinas no están tomando esta vitamina antes y durante el embarazo, como es recomendado por los médicos.

“Las latinas tienen menos conocimiento sobre el ácido fólico, que es una vitamina B, que puede ayudar a reducir el riesgo de que las mujeres tengan un bebé que nazca con un defecto como la espina bífida“, dijo Alina Flores, especialista de Educación sobre la Salud de los CDC.

“Las que sí lo consumen lo hacen en menos cantidad que mujeres de otras comunidades o grupos étnicos”, indicó la experta.

Se estima que cada año en EEUU se presentan 3,000 embarazos afectados por espina bífida o anencefalia, los cuales son defectos congénitos del tubo neural del bebé, causados por el cierre incompleto de la columna vertebral y el cráneo.

Y, según cifras de los CDC, las mujeres Latinas tienen la tasa más alta de embarazos afectados por este tipo de defectos congénitos.

“Muchos niños sobreviven a la espina bífida, pero con muchos problemas médicos, en cambio con la anencefalia mueren a pocos días después de nacer“, agregó la esperta.

Flores indicó que los CDC sugieren que el ácido fólico debe tomarse en una cantidad de 400 microgramos, que es 0.4 miligramos diariamente. El mismo viene en frascos de multivitaminas o de vitamina B. El ácido fólico, a veces llamado folato, es una vitamina B (B9) que está presente principalmente en los vegetales de hoja verde, tales como la col rizada y la espinaca, en el jugo de naranja y en los granos enriquecidos.

Las mujeres que toman esta canidad recomendada tienen hasta un 70 % menos de riesgo de que su bebé nazca con defectos graves del tubo neural.

“Recomendamos que lo tomen por lo menos un mes antes de quedar embarazadas y durante los tres primeros meses del embarazo. Eso es porque los defectos del tuvo neural ocurren en las tres primeras semanas de embarazo cuando muchas veces la mujer no sabe que está embarazada”, explicó Flores.

Según la experta, hay un mito en la comunidad latina de que las vitaminas engordan, y por eso muchas mujeres no las toman, aunque no existe evidencia médica de que eso ocurra.

Para estas mujeres, Flores sugirió consumir alimentos fortificados con el ácido fólico. “Los cereales para el desayuno contienen ácido fólico. Una porción de cereal fortificado, es igual que tomar un suplemento o una vitamina”.

También hay otros productos de granos enriquecidos, como panes, pastas y arroz que contienen el 100% de la cantidad diaria recomendada de ácido fólico.

Según el estudio, aunque algunas latinas ya tuvieron un bebé con defectos del tubo neural, siguen sin tomar la cantidad adecuada de ácido fólico durante su segundo embarazo.

“Las mujeres que ya han tenido un embarazo afectado por defectos del tubo neural, pueden tener otro bebé afectado. Ellas necesitan hablar con sus médicos para tomar una dósis más alta de ácido fólico que se adquiere con récipe médico”, sugirió Flores.

La espina bífida es el defecto congénito discapacitante más común en EEUU. Es un tipo de defecto del tubo neural que afecta la médula espinal o las membranas que la recubren. Esto causa que la columna vertebral del feto no se cierre completamente durante el primer mes de embarazo.

Suele haber un daño neurológico que causa por lo menos un poco de parálisis en las piernas. Muchas personas con espina bífida necesitarán dispositivos de ayuda como aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas. Pueden tener dificultades de aprendizaje, problemas urinarios e intestinales o hidrocefalia, una acumulación de líquidos en el cerebro.

No existe una cura. El tratamiento se enfoca en las complicaciones y puede incluir cirugía, medicinas y fisioterapia.

Fuente: Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares.