Mark Tacher prefiere enamorar con sus palabras, y no con su físico

El actor da vida a Mateo, el galán de la nueva novela "Qué Te Perdone Dios"
Mark Tacher prefiere enamorar con sus palabras, y no con su físico
Tacher reconoce que su actividad física la realiza solo y en su casita.
Foto: Cortesía

Mark Tacher puede que ande con el corazón partío tras haber terminado en noviembre su romance de cuatro años con la conductora Cecilia Galliano. Pero como todo actor, tiene el amor de sus seguidoras, así que la pena la ha tenido que esconder muy bien para interpretar a Mateo, el galán de la novela “Qué Te Perdone Dios“.

El personaje, por supuesto, requiere que el mexicano haga uso de sus mejores atributos físicos y actorales…y ¿por dónde empezar? ¿Sus ojos verdes, su sonrisa cálida, o tal vez su “six pack”?… Para la mayoría de nosotras resultan evidentes las cualidades del actor, pero para Tacher su atractivo radica en otro lugar: su voz.

“Muchas de mis fans en Twitter, en Facebook, me hablan mucho de mi voz, y lo único que puedo decir es que le agradezco a mi padre que tiene esa voz, mi hermano tiene esa voz, lo que pasa es que la mía es mas varonil (bromeando). Es algo muy característico”, señala el mexicano en entrevista telefónica.

Y aunque también le es importante cuidar de su físico, contrario a lo que muchos piensan, el actor no se pasa horas en el gimnasio, ni disfruta de colocar selfies en Instagram haciendo despliegue de su rutina de ejercicios (como si le pasa a otros por ahí…). Por el contrario, Tacher reconoce que su actividad física la realiza solo y en su casita.

“Como cinco veces al día, a veces tomo suplementos proteínicos, pero realmente lo que hago de ejercicios son 30-40 minutos en casa, y son ejercicios funcionales, es decir, con tu propio peso, que son Push-ups, Crunches, barras, y todos son con movimiento, de repente High knees o Butt kicks o Jumping Jacks. Y eso cargado con un poquito de intensidad y por largo tiempo, son muy efectivos para mantener el cuerpo sano, y además con gran movilidad y dinamismo”, revela.

La fórmula parece haberle resultado, y los halagos tampoco se han hecho esperar. Aunque el mexicano recibe buenos comentarios a través de las redes sociales, reconoce que el piropo que más ha disfrutado lo recibió hace diez años.

“Un piropo que me dijeron que nunca se me va a olvidar, fue hace como diez años, fue cuando estaba en una feria de ganadería en Medellín (Colombia) e iba pasando por uno de los “stands”, y una chica que estaba presentando se volteó y me dijo: ‘¿Por qué a una no la preparan para algo así?’, era una chavita muy linda”, comenta entre risas.

Sobre su personaje de Mateo en “Qué Te Perdone Dios”, el actor solo tiene buenos comentarios, y hasta asegura que le gustaría parecerse un poquito más a él.

“Es un personaje con el que me gustaría compartir valores morales, porque tiene valores muy bonitos y muy exaltados como la generosidad, la lealtad, la verdad, características esenciales en ese personaje… lo que sí comparto con él es que a mí me gusta ser así de sincero, y la caballerosidad… uno como actor siempre busca a personajes difíciles, pero no crean que por ser el galán no sean personajes difíciles, en esta ocasión, lo que admiro mucho de Mateo es la contención que maneja en los momentos de dificultad”.