La seguridad interna está en el limbo

Republicanos condicionan presupuesto del DHS al bloqueo de alivios migratorios

La seguridad interna está en el limbo
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
Foto: agencia fotógrafo

Todo parece indicar que la mega-agencia creada tras el peor ataque terrorista en la historia de la nación podría quedarse sin fondos porque los miembros del Congreso, que hoy se van de vacaciones por una semana, no han logrado resolver sus diferencias sobre los beneficios migratorios otorgados por presidente Barack Obama.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) enfrenta un posible cierre parcial de operaciones si antes del 27 de febrero los republicanos y demócratas no han llegado a un acuerdo.

Para evitar el cierre, otra de las posibilidades es la aprobación de un presupuesto temporal, como el que los republicanos impulsaron esta vez para el DHS en el debate presupuestario de finales de año, sin embargo aún para ese escenario, el tiempo se acaba.

Hoy viernes los legisladores se van de durante una semana, lo que deja solo cuatro días para que la Cámara de Representantes y el Senado logren un acuerdo sobre el presupuesto del DHS que incluya fondos destinados a los beneficios migratorios del presidente Barack Obama, cuya primera fase se abre dentro de cinco días con las solicitudes para la Acción Diferida (DACA).

“Los republicanos han desperdiciado tres semanas votando por un proyecto de ley que está destinado al fracaso porque el liderazgo republicano se rehúsa a poner límites a las voces más radicales y antinmigrantes de su partido”, dijo el líder de los demócratas en el Senado, Harry Reid.

El líder de la minoría en la Cámara alta, que ha cerrado filas con el resto de demócratas para defender las políticas de la Casa Blanca, no entiende los motivos por los que los republicanos han impulsado una ley que tiene pocas probabilidades de salir adelante.

“Causar miedo y confusión” es lo que buscan los republicanos para “desanimar” a la comunidad inmigrante, dijo en una conferencia telefónica de la Casa Blanca el congresista demócrata, Luis Gutiérrez, uno de los rostros más visibles de la lucha migratoria.

El legislador aseguró que los republicanos no van a conseguir sus objetivos porque, frente a su estrategia, demócratas y organizaciones proinmigrantes han organizando decenas de actos en todo el país para ofrecer asesoría a quienes cumplen los requisitos para acceder a los beneficios migratorios.

“La respuesta de nuestra comunidad es tenacidad, la respuesta de nuestra comunidad es valor. No están confundidos, no están desanimados, están siguiendo adelante y esta estrategia que los republicanos están utilizando en la Cámara de Representantes y en el Senado va a ser un fracaso”, subrayó.

Los conservadores cuentan con 53 escaños en el Senado, pero necesitan 60 para que se someta a votación definitiva la legislación, que incluye una disposición adicional para bloquear las medidas migratorias de Obama.

Las acciones ejecutivas incluyen un nuevo programa para los padres de ciudadanos estadounidenses o hijos con estatus permanente y la ampliación del DACA, un plan ideado en 2012 y con el que se ha evitado la deportación de más de medio millón de jóvenes a los que se conoce como “dreamers” (soñadores).

A principios de semana, el líder de la mayoría en el Senado, el republicano Mitch McConnell, reconoció que la ley estaba “atascada” en la Cámara alta y dijo que “el siguiente movimiento le corresponde a la Cámara de Representantes”, que tiene la capacidad de presentar otro proyecto de ley que tenga más posibilidades en el Senado.

El presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, reiteró ayer que su bancada ya “ha hecho su trabajo” y es turno del Senado aprobar los presupuestos del DHS, atribuyéndole la responsabilidad.

“No hay disputas entre los republicanos sobre cómo financiar el DHS”, insistió Boehner, dejando en manos del bloqueo demócrata un posible cierre del departamento, una situación que no descartó.