Óscar Isaac, un guatemalteco en ‘Star Wars’

Óscar Isaac, que acaba de estrena la cinta de ciencia ficción 'Ex Machina', pronto se convertirá en la gran estrella de las nuevas entregas de 'Star Wars'

Guía de Regalos

Óscar Isaac, un guatemalteco en ‘Star Wars’
Óscar Isaac y Domhnall Gleeson en una escena de 'Ex Machina', ya en cines.
Foto: A24

Si hay una palabra que describe a la perfección a Óscar Isaac, aunque sea demasiado usada, es camaleónico.

El actor guatemalteco de 35 años (su madre es de Guatemala y su padre de Cuba, aunque la familia pronto se trasladó a Miami, donde aquél creció) ha sido visto en todo tipo de cintas, dando vida a toda clase de personajes: estadounidenses (“Drive”), latinos (“A Most Violent Year”), árabes (“Body of Lies”), europeos (“Robin Hood”)…

Es su don único que ahora emplea de forma exquisita en “Ex Machina”, cinta de ciencia ficción donde da vida a Nathan, un mago de la tecnología que crea la primera mujer con inteligencia artificial.

En el filme, su personaje pone a prueba su maravilla tecnológica contratando a un joven (Domhnall Gleeson) para que entable conversaciones con el robot (Alicia Vikander). Entre ambos surgirá algo más que una mera relación entre humanos y máquinas.

Isaac habló con este medio días después de presentar frente a miles de fans “Star Wars: The Force Awakens”, la séptima película de la franquicia creada por George Lucas, que él protagoniza, y que representará su entrada en el panteón de las grandes estrellas de cine. “The Force Awakens” será la primera de una trilogía donde se le verá dando vida al pìloto Poe Dameron.

Nathan tiene un aspecto bien curioso y además es un alcohólico. ¿Todo ello estaba detallado en el guión?

No. Fue Alex [Garland, guionista y director] quien tuvo la idea de la barba. Jugamos con su aspecto. En un momento determinado tenía una peluca larga y morena, porque pensamos que debería parecerse a un hombre de las cavernas… Jugamos con varias ideas y terminamos con su cabeza afeitada. Hay dos razones por las que el alcoholismo es importante: desde una perspectiva de guión, es determinante. Pero para mí es más importante el hecho de que mucha gente cuya mente siempre está acelerada, necesitan calmar su cerebro. [El alcoholismo] fue un toque perfecto para el personaje, porque es oscuro y siempre está al límite. Añadió un elemento de peligro inesperado.

De peligro y de perturbación…

Con Nathan hay esta forma informal de hablar con la gente. Hay tipos de su estatura que usan esa forma de hablar como herramienta manipuladora.

Con un personaje como éste, tan único, ¿necesitas algún tipo de contacto emocional para identificarte con él?

Yo solo puedo ser yo. Pero para mí es importante encontrar algo que despegue mi imaginación. Algo que me gusta hacer es extraer un elemento de mi personaje y buscarlo en la vida real. [Lo encontré en el maestro de ajedrez] Bobby Fischer, que era alguien con problemas, en [el director de cine] Stanley Kubrick, alguien que siempre estaba pensando en su trabajo, de forma calculadora. Me inspiré en ellos y los personalicé tras leer el guión 100, 200 veces, hasta que me lo sé de principio a fin.

¿Qué te da el género de la ciencia ficción que otros géneros no lo hacen?

Me gusta que me hace preguntar cuestiones de lo que significa ser humano. Ya sean aliens, naves espaciales, robots… Si tu personaje está creando un cerebro artificial con una conciencia artificial, la pregunta es: ¿qué es la conciencia, el cerebro? ¿Cómo funcionan? Porque en realidad no entendemos eso.

¿Y qué preguntas te hiciste tras leer el guión?

Tener conciencia, ¿es algo especial? ¿Y tiene la conciencia un sexo? ¿Es masculina o femenina? Y si alguien quiere replicar la conciencia, ¿necesita un cuerpo?

“Ex Machina” habla del amor y el sexo de una forma muy peculiar.

Sí, expone el tema de la sexualidad. Nathan cree que no puedes tener conciencia sin interactuar, y la base de la interactuación es la sexualidad.

“Star Wars: The Force Awakens” llegará en diciembre. ¿Te das cuenta de dónde te has metido?

[risas] Es imposible saber a dónde voy a terminar. Trato de no planear demasiado. Obviamente, sé que “Star Wars” es algo inmenso, para mí y para mi familia. Pero cuando trabajas en un filme así, es como cualquier otro. Pero no fue hasta que fui al evento “Star Wars Celebration” que me di cuenta lo importante e inmenso que es [ese mundo].

Muchos actores latinos se quejan de estar limitados en los papeles que les ofrecen. No es tu caso.

Me considero increiblemente afortunado. Pero también he trabajado muy duro para estar donde estoy. Tuve que decir que no a muchos proyectos, incluso cuando estaba en una situación donde necesitaba trabajar. Pero fue necesario decir que no para no caer en el estereotipo, que en ocasiones es ofensivo.