Intelectuales españoles y latinoamericanos contra Trump

67 intelectuales, escritores y otros destacados hispanos condenan su retórica xenófoba y peligrosa y declaran su conducta "indigna" de ser candidato a presidente de Estados Unidos. El mismo día, Trump publicó su más reciente libro en el que señala que "buenos muros hacen buenos vecinos".

Intelectuales españoles y latinoamericanos contra Trump
El Premio Nobel Mario Vargas Llosa está entre 67 intelecturales que firmaron un manifiesto contra Trump
Foto: EFE

El mismo día que Donald Trump lanzó su más reciente libro titulado: “América paralizada”, 67 catedráticos, escritores, periodistas e intelectuales de América Latina, España y Estados Unidos publicaron una carta pública en la que condenan la conducta del magnate como “indigna de un candidato a la presidencial del país más poderoso del mundo”.

La carta fue idea del historiador e intelectual mexicano Enrique Krauze y de Carmelo Mesa Lago, profesor emérito de estudios latinoamericanos y economía de la Universidad de Pittsburgh.

Advierte la misiva que aunque Trump ahora desdeña a los inmigrantes hispanos, otros grupos étnicos deberían prepararse para estar en la misma posición en el futuro. Agregan que su posición hacia las mujeres, los medios y sus contrincantes es “peligrosa”.

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Finalmente advierten que la retórica de Trump es del tipo que históricamente lleva a campañas de exterminio de grupos étnicos particulares y a la “muerte de miles de personas”.

Su campaña contra México, afirman, es un “discurso de odio que apela a las más bajas pasiones, como la xenofobia, el machismo, la intolerancia política y el dogmatismo religioso”, y acusan que sus “ataques verbales no se basan en estadísticas y hechos comprobados sino en su muy personal e infundada opinión.

Los firmantes van desde el escritor peruano y premio Nobel  Mario Vargas Llosa, pasando por escritores de México, Centro y Suramérica, hasta catedráticos y actores como Diego Luna y Demián Bichir. También firmó Jorge Castañeda, escritor y ex secretario de relaciones exteriores de México, quien intentó negociar una reforma migratoria a principios de este siglo cuando George W. Bush tomó posesión de la presidencia en Estados Unidos.

Al final de este artículo publicamos la carta completa.

“Buenos muros, buenos vecinos”.

La misiva se publicó justo el día en el que Trump lanzaba su nuevo libro: “Crippled America” (América paralizada), en el cual aparece una foto del magnate con un semblante enfurruñado y enojado. En la introducción del libro explica por qué no eligió una foto sonriente para la portada de su nuevo tomo.

“Tengo fotos muy lindas y sonrientes en las que estoy con una gran sonrisa, me veo veliz y contento, y parezco una buena persona, que de hecho soy en teoría…pero decidí que no era apropiado. Nuestro país está en una situación terrible, desafortunadamente, por eso la foto”, explica.

Con respecto a los inmigrantes sin papeles, Trump dice que los conoce muy bien y que además está muy cerca de ellos.

“Los veo, hablo con ellos, los abrazo, están en todas partes”, y según él, toman los trabajos que deberían ir a personas legales.

Todo el tercer capítulo está dedicado al tema migratorio y a repetir algunas propuestas que ya hizo en su plataforma sobre el asunto publicada el pasado agosto. El capítulo se titula: “Buenos muros hacen buenos vecinos” y en él se explica su plan migratorio y cómo pagará por el muro fronterizo con dinero mexicano.

Trump explica que si México se rehusa a pagar por el muro, para evitar que sigan “exportando su delincuencia y pobreza así como la de otros países latinoamericanos”, su gobierno confiscará todas las remesas obtenidas por “salarios ilegales” que manden los migrantes, aumentará el costo de las visas de los diplomáticos y empresarios mexicanos (o las cancelará, dice), así como aumentar todas las tarifas de entrada de México a Estados Unidos.

El manifiesto de los intelectuales

Declaración de Intelectuales, Científicos y Académicos Hispanos contra Xenofobia de Trump

Los abajo firmantes, hispanos que ocupamos puestos en la academia de los Estados Unidos, así como intelectuales, artistas y científicos de México, América Latina y España, nos negamos a guardar silencio frente a las alarmantes declaraciones del candidato a la Presidencia de los EEUU Donald Trump.

Desde el anuncio de su candidatura, ha acusado a los inmigrantes mexicanos de ser criminales, violadores y traficantes de drogas, ha prometido deportar a 11 millones de ellos y ha hablado de construir un gran muro a todo lo largo de la frontera con México. Su discurso de odio apela a las más bajas pasiones, como la xenofobia, el machismo, la intolerancia política y el dogmatismo religioso. Todo lo cual inevitablemente recuerda campañas que en el pasado se han dirigido contra otros grupos étnicos, y cuya consecuencia fue la muerte de millones de personas. De hecho, las agresiones físicas contra los hispanos y los llamados a prohibir el uso público del español han comenzado ya.

Los ataques verbales del Sr. Trump no se basan en estadísticas y hechos comprobados sino en su muy personal e infundada opinión. No sólo desdeña a los inmigrantes hispanos (después podrían seguir otros grupos étnicos) sino que exhibe una peligrosa actitud contra sus oponentes, a quienes tacha de estúpidos o débiles. A los entrevistadores, los ha acusado de tener motivos turbios y expulsó de una rueda de prensa a un prominente periodista hispano que le planteó una pregunta incómoda. Trump ha lanzado comentarios soeces sobre las mujeres. Sus guardaespaldas y seguidores atacan a manifestantes pacíficos.

La expulsión de los inmigrantes mexicanos sería catastrófica para estados como California, Arizona, Nuevo México y Texas, donde la mayor parte del trabajo manual es mexicano. En California, por ejemplo, esos inmigrantes cosechan 200 productos agrícolas, sirven en hoteles y restaurantes, recogen la basura, ejercen, en suma, oficios que los americanos locales se rehúsan a desempeñar. California es el principal fabricante de vino y de muchos productos agropecuarios en el país. Es también el primer destinatario de turismo. Estos sectores generan US$70.000 millones anuales, pero sin los trabajadores mexicanos la economía del estado se iría a la ruina. Algo similar ocurriría en el resto del país.

Muchos de los firmantes somos inmigrantes hispanos que hemos sido bien acogidos en esta gran nación y contribuido con nuestro trabajo, en diversos campos, al conocimiento, los avances de las ciencias, a la prosperidad, el entretenimiento y el bienestar de todos los habitantes de los Estados Unidos. La conducta del Sr. Trump es indigna de un candidato a la presidencia del país más poderoso del mundo. Condenamos esa actitud y esperamos que el pueblo estadounidense cese de tolerar sus absurdas posturas.

Héctor Abad Faciolince

Manuel Alcántara

Arturo Álvarez-Buylla

Homero Aridjis

Ariel Armory

Roger Bartra

Demián Bichir

Silvia Borzutzky

Carmen Boullosa

Martín Caparrós

Jorge Castañeda

Jennifer Clement

Junot Díaz

Ramón Díaz Alejandro

Jorge Duany

Jorge Edwards

Sebastián Edwards

Joaquín Estefanía

Julio Frenk

Francisco Goldman

Francisco González Crussí

Alejandro González Iñárritu

Teodoro González de León

Roberto González Echeverría

Enrique Krauze

Mario Lavista

Antonio Lazcano

Emmanuel Lubezki

Valeria Luiselli

Diego Luna

Nora Lustig

Carlos Malamud

David Mares

Ibsen Martínez

Óscar Martínez

Eduardo Matos Moctezuma

Carmelo Mesa-Lago

Verónica Montecinos

Antonio Muñoz Molina

Moisés Naím

Enrique Norten

Silvia Pedraza

Elena Poniatowska

Alejandro Portes

Luis Prados

Rodrigo Rey Rosa

Rafael Rojas

Vicente Rojo

Ranulfo Romo

Diego Sánchez-Ancochea

Antonio Santamaría García

Arturo Sarukhán

José Sarukhán

Fernando Savater

Javier Sicilia

Eduardo Silva

Guillermo Soberón Acevedo

Edward Telles

Mauricio Tenorio

Antonio Ugalde

Diego Valadés

Álvaro Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa

Enrique Vila-Matas

Rolando Villazón

Juan Villoro

Gabriel Zaid