Siete millones de razones para festejar a la Virgen de Guadalupe

Miles de fieles acuden a la Basílica mexicana para agradecer y pedir milagros de vida a la virgen morena
Siete millones de razones para festejar a la Virgen de Guadalupe
Peregrinos en la puerta principal de la Basílica de Guadalupe.
Foto: Gardenia Mendoza / Impremedia

MÉXICO.- Poco después de la media noche, cuando el rector de la Basílica de Guadalupe, Enrique Gleinnie concluya la misa para rememorar el 484 aniversario de la aparición de la “Virgen Morena” y estallen los cantos con las “Mañanitas” mientras los danzantes alzan al alba sus coloridos vestuarios habrá siete millones de personas en La Villa.

La fe en la Guadalupana permanece fiel en número como cada año y las razones son tan variadas como el número de visitantes de todo el país y diversas regiones del mundo que viajan a la capital mexicana sólo para vivir la efervescencia que despierta una de las máximas figuras de la fe católica.

Del mundo a La Villa

Ahí estaba Candice Vallier, una francesa de 21 años, que hizo coincidir su visita y la de sus cinco amigos al Distrito Federal sólo para estar presente en La Basílica el 12 de diciembre. “No tenemos religión, pero, ¿quién no tiene la curiosidad de ver de cerca todo esto”, reflexiona.

Candice y sus compañeros alquilaron un guía se mete aquí y allá para narrar la historia entre cientos de grupos de peregrinos que aplauden, bailan, tocan instrumentos musicales, rezan, montan tiendas de campañas o avanzan de rodillas.

Candice Vallier, una turista francesa en la Basílica
Candice Vallier, una turista francesa en la Basílica

En busca de un milagro

Alicia Dionisio, una poblana de 54 años, que se está quedando ciega por la diabetes,  busca un milagro. Hace un mes la operaron del ojo izquierdo y ahora puede ver aunque sea siluetas. “El próximo mes sigue el derecho y vine a ver a mi santa madre para ponerme en sus manos”, cuenta mientras enciende una veladora a unos pasos del templo.

Alicia Dionisio se quedó ciega y quiere volver a ver
Alicia Dionisio se quedó ciega y anhela recuperar la vista.

Con la vida basta

Dentro de la Basílica están los más perseverantes, aquellos que esperaron horas para abrirse paso tal y como lo hizo Claudia Bañuelos, de 82 años, con todo y la silla de ruedas, que uno de sus hijos empujaba entre la multitud.

“Estoy aquí para pedirle más años de vida”, cuenta con una sonrisa socarrona. “Después de la trombosis que sufrí hace dos años prometí venir más seguido”.

Clara Bañuelos en la Basílica, quiere vivir más años.
Clara Bañuelos en la Basílica, quiere vivir más años.

Fe ante el crimen

Un grupo de músicos que avanza hacia la puerta principal con trombones, trompetas y tambores, se ha impuesto en el ambiente con tal estruendo que parecen desesperados porque el cielo los escuche. Y literalmente así es, revela Heriberto Ramírez, uno de los trompetistas que viajaron desde Xalitla, Guerrero.

“Si no es la virgencita, ¿quién nos va escuchar? Los malandros están por llegar al pueblo, ya se mueven por Carrizalillo y nadie hace nada”.

Una banda de Música de Xalitla, Guerrero, de peregrinación en la Basílica para pedir seguridad.
Una banda de Música de Xalitla, Guerrero, de peregrinación en la Basílica para pedir seguridad.

A los habitantes de un pueblo, cuyo nombre no quiere ser mencionado más que con la seña de ser municipio de Orizaba, Veracruz, el crimen ya los alcanzó. No fue hace mucho, recuerda Álvaro Muñoz, de 34 años, quien viajó con 150 oriundos para denunciar ante la madre de Dios lo que ocurre sin justicia.

“A ver si interviene contra los Zetas que están secuestrando y piden dinero para dejarnos trabajar, ¿cree que eso es justo?”

Dos peregrinos de un grupo de 150 veracruzanos que oran sontra el secuestro en la Basílica para pedir seguridad.
Dos peregrinos de un grupo de 150 veracruzanos que oran contra el secuestro en la Basílica para pedir seguridad.

Iraquíes guadalupanos

Detrás de Muñoz, un grupo de 50 personas destaca entre la mayoría de peregrinos morenos y jóvenes. Son hombres y mujeres mayores, entre 50 y 60 años, rubios y blancos, guiados por Amira Bajoka, una guía de turistas católicos oriundos de Irak, pero residentes en Michigan, Estados Unidos.

“Vengo cada año siempre con gente que sólo quiere agradecer por todo lo que Dios les ha dado: porque a la Virgen de Guadalupe se le puede pedir desde cualquier lugar, pero para darle las gracias debe ser en persona”.

Amira-Bajuca-de-Irak-guía-a-un-grupo-de-50-personas-en-la-Basílica.
Amira Bajuca de Irak, guía  a un grupo de 50 personas en la Basílica.

Danza para la Guadalupana

Adriana García, de 34 años, es otra agradecida. Desde que tiene cinco años viaja de Guadalajara al Distrito Federal sólo por el gusto de darle un regalo a la Virgen Morena a través de la danza. Vestida de falda y penacho baila hasta 24 horas seguidas al ritmo de tambores y este año viene con todo porque pudo operar a su hija que nació con el labio hendido. “Ese poder tiene la virgen”, dice.

Adriana García, una danzante de Guadalajara agradece por la salud de su hija a la virgen
Adriana García, una danzante de Guadalajara agradece por la salud de su hija a la virgen.