Familia logra parar el desalojo y tiene oportunidad de recuperar su hogar

La familia tiene 45 días para conseguir una institución financiera que esté dispuesta a darles un préstamo hipotecario

Familia logra parar el desalojo y tiene oportunidad de recuperar su hogar
Pablo Caamal, acompañado de una organización comunitaria, se tomó el lobby de la empresa que compró su casa.
Foto: Yurina Melara / La Opinión

Como última medida desesperada para evitar el desalojo de su casa en Rialto, los esposos Pablo y Mercedes Caamal, acompañados de un grupo de unas 30 personas que atraviesan situaciones similares, se tomaron el vestíbulo de la empresa Wedgewood Enterprise, que se dedica a comprar propiedades embargadas por los bancos.

Hace 10 años esta pareja compró una casa. No tuvieron problemas pagando la hipoteca hasta que ambos perdieron sus trabajos durante la crisis econónima de hace 5 años.

Ellos cayeron en mora y cuando intentaron renegociar el préstamo con el banco, aseguran que no encontraron ayuda.

La situación económica familiar mejoró cuando regresaron a trabajar y ahora hasta tienen apoyo de una de sus hijas con los pagos de la vivienda. Cuando intentaron ponerse al día con los pagos, el banco ya no les aceptó el dinero y los demandó para quitarles la casa.

“Los bancos no quieren modificar los préstamos para ayudar a sus clientes porque les sale mejor embargar la propiedad” – – Peter Kuhns, de ACCE

“Tenemos el dinero para pagar y no lo aceptan. He trabajado en este país por 40 años para lograr el sueño americano de tener una casa para mí y mis hijos y ahora que tengo 65 años ustedes me están sacando de mi casa”, gritó Pablo adentro de las oficinas de la empresa que compró su vivienda en un venta autorizada por la corte.

La organización comunitaría Alliance of Californians for Community Empowerment (ACCE), conformada por personas que están en proceso de desalojo, apoyó a esta pareja de hispanos en su travesía por tratar de recuperar la casa.

Caamal y los miembros de ACCE armaron una tienda de campaña en el edificio, ubicado en una zona comercial de Hawthorne y con rótulos que pedían alto a los desalojos, gritaron consignas hasta que llegó la Policía de Redondo Beach.

Daren Puhl, Jefe de Operaciones de Wedgewood, llegó al lugar de la manifestación y aceptó reunirse con Pablo y Mercedes a cambio de que las demás personas desalojaran las instalaciones.

Mercedes Maacal, izquierda, y su hija Elizabeth, se toman junto a su esposo el loby de la empresa que compró su casa.
Mercedes Maacal, izquierda, y su hija Elizabeth, se toman junto a su esposo el lobby de la empresa que compró su casa.

Los policías de Redondo Beach advirtieron a los manifestantes que no podían permanecer en las instalaciones porque son propiedad privada. El sargento Shawn Freeman, de la Policía de Redondo Beach, les preguntó si estaban dispuestos a ser arrestados.

Los advertidos aceptaron salirse del vestíbulo mientras esperaban los resultados de la reunión.

Peter Kuhns, de ACCE, dijo que el sistema actual no funciona para las familias trabajadoras que se ven obligadas a desalojar sus casas cuando los bancos deciden embargarlos con la ayuda de las cortes civiles.

“Este es un problema de muchas familias y con diferentes bancos. Los bancos no quieren modificar los préstamos para ayudar a sus clientes porque les sale mejor embargar la propiedad y vendarlas a empresas como Wedgewood que ganan millones de dólares comprando y vendido propiedades embargadas”, dijo Kuhns.

Activistas comunitarios presionaron a empresa para que negociara con Pablo Caamal para que no lo desalajaran de su propiedad durante las festividades de Navidad.
Activistas comunitarios presionaron a una empresa para que negociara con Pablo Caamal para que no lo desalojaran de su propiedad durante las festividades de Navidad.

Una hora más tarde, la pareja Maacal salió de la reunión para informarle a sus compañeros que Wedgewood había aceptado suspender el desalojo y venderles su casa al precio acordado en la corte.

Personas como Nynoska Briseño, una mujer que también está en proceso de desalojo de su vivienda, se mostraron contentas por el acuerdo y esperan correr con la misma suerte.

La familia tiene 45 días para conseguir una institución financiera que esté dispuesta a darles un préstamo hipotecario.

Las personas que enfrentan problemas de desalojo de sus viviendas pueden contactar a ACCE al 1-877-881-0878.