Año nuevo para México y Estados Unidos

Los demócratas, a diferencia de los republicanos, ya parecen tener seguro su candidato

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Año nuevo para México y Estados Unidos
Foto: Andrew Burton / Getty Images

Empezamos el año deseándoles a todos por este medio, salud y felicidad.

Es increíble la cantidad de ilusiones que acompañan esta fecha y que al terminar el año, quedan regadas por allí sin haberse cumplido.

Independientemente de festejar la llegada del año nuevo, la época nos sirve como un escape a los problemas, pensando que en el nuevo año todo se resolverá, y además hacemos una serie de promesas personales de cambios en costumbres y actitudes, que muchas veces no cumplimos.

El 2016 es un año interesante, porque va a haber elecciones presidenciales en Estados Unidos y estaremos saturados casi todo el año de promesas, amenazas, y actitudes insultantes entre los candidatos de los partidos.

Creo que en el Partido Demócrata esta más o menos claro quien va a ser su candidato, porque a menos que se dé un cataclismo político, Hillary Clinton “pinta” para ganar esa candidatura.

En el bando republicano la cosa está dudosa, porque aunque Trump pareciera tener la candidatura asegurada por estar ganando adeptos a base de sus declaraciones agresivas, posiblemente a la hora de las elecciones internas no será favorecido por la mayoría habiendo, otros candidatos muy calificados que el ha “ninguneado”.

La segunda parte del drama político será cuando hayan sido nombrados los candidatos, y nos encontremos con la situación de siempre, dos partidos en campaña gastando millonadas porque tienen la necesidad de conquistar a los votantes independientes sin los cuales no pueden ganar. Esto durara hasta principios de noviembre que se celebren las elecciones.

Los resultados de las elecciones del 2016 en los Estados Unidos tendrán desde luego una repercusión a nivel mundial.

En el caso de México, el gobierno federal entra a la segunda mitad de su sexenio, e históricamente ha sido la época más crítica en el campo político presidencial. La razón es muy simple; tienen que cumplirse las promesas hechas en la primera parte, y las nuevas promesas tendrán cada vez menos tiempo para ser cumplidas.

Además, ya en la segunda parte, el presidente está “muy visto” y de seguro empezarán a moverse otros políticos para acomodarse para las candidaturas de los distintos partidos para la siguiente elección.

Los informes del gobierno federal mexicano pintan una situación muy favorable en muchos campos, pero en mi reciente visita a la capital de México, platicando con la gente, pude percibir una gran preocupación. El pueblo sigue batallando para suplir sus necesidades pese a que el Secretario de Hacienda diga lo contrario y la preocupación principal sigue siendo la enorme corrupción que reina en el campo político del país.

Espero que el 2016 traiga mejoras políticas a ambos países.