Familiares dudan de identificación de jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca

"Vamos a buscar una segunda y tercera prueba más para estar totalmente seguros que sí pertenecen a nuestro hijo", dijo uno de los padres
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Familiares dudan de identificación de jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca
Policías detuvieron a los jóvenes.

México –  Los familiares de los cinco jóvenes desaparecidos el 11 de enero en el estado mexicano de Veracruz (este) pusieron hoy en duda la identificación de dos de ellos a partir de restos calcinados encontrados por las autoridades en un rancho.

Bernardo Benítez, uno de los padres de los cinco desaparecidos en la localidad de Tierra Blanca, dijo hoy que pedirá nuevos análisis genéticos a los restos óseos para confirmar que corresponden a su hijo.

“Vamos a buscar una segunda y tercera prueba más para estar totalmente seguros que sí pertenecen a nuestro hijo”, declaró a Radio Fórmula un día después de que las autoridades les informaran que exámenes genéticos corroboraron la identidad de dos de los jóvenes, Alfredo González Díaz y Bernardo Benítez.

Señaló que en el transcurso de este día se va a analizar quiénes llevarán a cabo “de manera particular” los nuevos estudios a los restos hallados en el rancho El Limón, en el municipio de Tlalixcoyan.

Benítez indicó que este caso ha dejado “al descubierto la red de complicidad que hay aquí en todo el estado con el crimen organizado“, ya que en el rancho se encontraron restos de “cientos de personas calcinadas”.

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Según las investigaciones de la Fiscalía de Veracruz, los cinco jóvenes -entre ellos una adolescente de 16 años- fueron detenidos por policiales estatales en una gasolinera de Tierra Blanca y entregados a un grupo del crimen organizado por motivos que aún se desconocen.

Por el caso hay siete policías detenidos, entre ellos el delegado de la Secretaría de Seguridad Pública estatal en Tierra Blanca, Marcos Conde Hernández, además de Francisco Navarrete Serna, presunto narcotraficante perteneciente al Cártel Jalisco Nueva Generación y jefe de plaza del crimen en ese municipio.

Adriana González Díaz dijo hoy a la misma emisora que no cree en las autoridades, exigió la entrega de su hermano “vivo o muerto” y acusó al Gobierno de querer “darle carpetazo al caso”.

Señaló que la supuesta identificación de Alfredo se hizo a partir del hallazgo de un pedazo de tela de la camiseta que presuntamente llevaba su hermano y de “una costra encontrada en un árbol”.

“Eso no me da ninguna certeza de que él esté muerto”, señaló la mujer, quien también refirió que en el rancho se “encontraron muchísimos” huesos que no se han logrado identificar.

Tras informar a los familiares de los hallazgos, la Secretaría de Gobernación detalló el lunes en un comunicado que en el rancho fueron recolectados “restos óseos, así como manchas hemáticas, los cuales fueron sometidos a un riguroso análisis genético“.

“Al efectuar la confronta de las muestras tomadas en el rancho con los perfiles genéticos proporcionados por los familiares de las víctimas, se determinó la coincidencia con dos de los jóvenes desaparecidos”, apuntó.

Este caso tiene similitudes con el de los 43 estudiantes de la escuela para maestros de Ayotzinapa, quienes desaparecieron el 26 de septiembre de 2014 en la ciudad de Iguala, estado de Guerrero, a manos de policías.

Según la versión oficial, los jóvenes fueron detenidos por los agentes y entregados a miembros del cártel de Guerreros Unidos, quienes los asesinaron e incineraron sus cuerpos en un basurero del municipio vecino de Cocula.

Esa teoría es rechazada por los padres de las víctimas y por un grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que estudia el caso desde marzo de 2015.