Hombre acusado de raptar y violar a hija de su novia

El jurado el que decidirá si en realidad es un caso de secuestro y violación continua por una década, o bien, un amor a escondidas
Hombre acusado de raptar y violar a hija de su novia
De ser encontrado culpable de los cargos, Isidro Medrano García, de 42 años, pasaría el resto de sus días en prisión.
Foto: Suministrada

Cuando una joven mujer de 25 años se presentó ante la Policía de Bell Gardens en 2014 y dijo a las autoridades que había sido secuestrada por el novio de su madre, violada y mantenida rehén por 10 años, la historia corrió como la pólvora y se convirtió en uno de las noticias más sonadas de ese años.

Ayer jueves empezó en una corte de Fullerton, en el condado de Orange, el juicio contra el supuesto secuestrador de mujer, Isidro Medrano García.

García, de 42 años, quien trabaja en la limpieza y operando maquinaria en una fábrica de Bell Gardens, donde vivía con la mujer, — que ante la mirada de los vecinos parecía no tener ningún problema — enfrenta cargos que le significarían pasar el resto de sus días en prisión.

“Este es un caso de manipulación”, sentenció la fiscal del caso, Whitney Bokosky, ante el jurado en sus declaraciones de apertura el jueves.

Es el jurado el que decidirá si en realidad es un caso de secuestro y violación continua por una década, o bien, un amor a escondidas, como han indicado otros.

Medrano García fue detenido en mayo de 2014.

Según la Fiscalía, Isidro y su víctima fingieron normalidad en medio de un cautiverio que inició cuando ella tenía 15 años y fue raptada de un parque en Santa Ana bajo los efectos de una droga, aislada de los suyos y dominada física y emocionalmente. La pareja procreó a una hija.

Según la Policía, una mujer de alrededor de 25 años, se presentó el 20 de mayo a una estación local para denunciar que su esposo, Isidro Medrano García, la había drogado y raptado cuando ella tenía 15 años y vivía con su madre en Santa Ana, que la violó en múltiples ocasiones, que la obligó a casarse con él y que tuvo una hija de ambos.

Esto se dio luego que en abril de 2014, un mes antes, la supuesta víctima encontró a su hermana en Facebook; la vio en persona y así se atrevió a hablar.

Medrano Garcia (izq.) junto a vecinos, su hija y su supuesta victima (der.) /ARCHIVO
Medrano Garcia (izq.) junto a vecinos, su hija y su supuesta victima (der.) /ARCHIVO

Vecinos desmienten historia

Pero los vecinos de la pareja hablan de una historia distinta e incluso apoyaron a Medrano García en su momento, quien se había cambiado de nombre a Tomás Medrano.

María R., quien vive en el mismo edificio de apartamentos y cuidaba a la hija de la pareja, le dijo a La Opinión en ese entonces que por mucho tiempo la mujer tuvo comunicación con su propia madre, quien se mudó de San Francisco a Anaheim.

“Cada fin de semana (ella) se iba para allá, a Anaheim. Tomás [así conocían ahí a García] la llevaba a Anaheim para que estuviera con ella todo el fin de semana y los domingos por la noche iba por ella”, dijo la vecina, quien recuerda la alegría con la que la supuesta víctima le contó que su madre regresaría al Sur de California.

La vecina contó que la madre y su expareja, García, tenían una mala relación, porque él la dejó por irse a vivir con su hijastra.

La supuesta víctima dijo que los diez años que pasó junto a García fueron una pesadilla, que él la golpeó cada vez que trató de escapar, que la amenazó con denunciarla a la Oficina de Migración y que tenía miedo de pedir ayuda a sus vecinos en Bell Gardens.

“Yo tenía 15 años, yo no podía hacer nada”, dijo la supuesta víctima en ese entonces a la Policía. “Trabajo mucho por mí y para mi hija, me compró todo lo que quise, pero yo necesito el amor de mi familia, no cosas”, expresó la mujer, quien habría vivido en Compton, Stanton y Long Beach para burlar a las autoridades, según la Policía.

Pero sus vecinos afirman que ella manejaba libremente y que no escapó porque no quiso “Ella aquí fue libre, tenía su carro, se iba para donde ella quería”, expresó en ese entonces a La Opinión, María Sánchez, quien dijo ser amiga cercana, invitada de sus fiestas y visitante frecuente de su apartamento.

“Nunca demostró estar secuestrada. Yo los visitaba en su apartamento […] Lo que ella quería él le compraba, él le compró su carro, la llevaba a pasear, se iban a Disneylandia. Eso [el supuesto rapto] es lo que no cabe”, dijo Sánchez.