Burbujas: La incoherencia de Trump sobre inmigración

Más que muros, urge eliminar la corrupción que esta alrededor del tráfico de indocumentados
Burbujas: La incoherencia de Trump sobre inmigración
Foto: Fernando Torres / La Opinión de la Bahía

La migración es un gran problema mundial; lo ha sido siempre y lo será en el futuro.

En varias ocasiones he comentado que cuando la gente emigra, tiene alguna razón de peso para hacerlo que puede ser económica, política, conflictos bélicos, o una causa muy común, hambre. Y que la solución al problema en el caso de los Estados Unidos debería incluir no solo alternativas para resolver la problemática de los que ya están aquí, sino planteamientos para atacar la causa raíz que provoca la migración.

Desgraciadamente cuando aquí se habla del tema, no se plantean soluciones integrales porque el problema migratorio se está convirtiendo en un asunto político matizado por aspectos económicos y de racismo.

En la presente lucha política, Trump habla del tema en forma por demás incoherente, con ideas sin un plan sensato para llevarlas a cabo, y además refiriéndose despectivamente no solo de los indocumentados sino de otros grupos de personas que viven en este país.

Una de sus “promesas” es la de deportar inmediatamente a 11 millones de indocumentados que se dice que hay en este país. Se me ocurre pensar que no es posible expulsar a la gente sin algunos trámites, y suponiendo que todos los indocumentados estuvieran concentrados en algún lugar o se presentaran voluntariamente para cumplir los caprichos del Sr. Trump, se llevaría un tiempo increíble el documentarlos para deportarlos.

Suponiendo que pudieran deportarse 10,000 indocumentados al día, se llevaría más de tres años para hacerlo y se requeriría tener una flota aérea inmensa para lograrlo, a un costo inimaginable.

Y esa acción utópica no eliminaría el deseo o necesidad de otros para venir.

Poco se habla del hecho de que muchos de los indocumentados cruzan la frontera pagando un dineral a “polleros”, quienes seguramente logran introducirlos a este país con el apoyo de “socios” de este lado.

Más que muros, urge eliminar la corrupción que esta alrededor del tráfico de indocumentados, lo que parece ser más difícil que la construcción de obstáculos artificiales para que no crucen.

El que además Trump insista en que México como país tiene que pagar por el muro es absurdo, cuando la inmigración se trata de un problema resultante de una decisión personal.

Es lamentable que el manejo de este tema en las actuales campañas políticas este creando una tensión entre países vecinos y amigos que además son grandes socios comerciales.

Y es más lamentable aun que el Partido Republicano permita que uno de sus precandidatos abuse de la libertad de expresión, y la traduzca en la libertad de ofender, y de faltar al respeto a un país, sus gobernantes y su gente.