Diagnostican cáncer de próstata a exintegrante de Rolling Stones

Bill Wyman está pasando por ese difícil momento y se pide privacidad al mismo tiempo que se asegura que está en tratamiento
Diagnostican cáncer de próstata a exintegrante de Rolling Stones
Bill Wyman se reunió con sus excompañeros solo para celebrar los 50 años del grupo y siguió con una carrera con su banda.
Foto: Dave Hogan / Getty Images

El exbajista de los Rolling Stones, Bill Wyman (79), tiene cáncer de próstata pero los medicos esperan que salga victorioso de esta enfermedad.

“A Bill Wyman, excomponente de los Rolling Stones, le han diagnosticado cáncer de próstata. Está siguiendo un tratamiento y se espera que se recupere por completo ya que fue diagnosticado en la etapa inicial de la enfermedad”, ha asegurado un representante de Wyman.

La noticia llega después de que el roquero fuese fotografiado con un aspecto saludable junto a su mujer Suzanne Accosta, el productor Bob Geldof y la mujer de este, Jeanne Marine, el pasado fin de semana en la boda de Rupert Murdoch y Jerry Hall en Londres.

A pesar del pronóstico favorable de la enfermedad, Wyman -padre de dos hijas junto a Suzanne y de un hijo junto a su primera mujer- ha pedido que se respete su privacidad en un “momento tan difícil”.

Wyman se unió a los Rolling Stones como bajista en 1962, pero abandonó la formación 31 años después para labrarse una carrera en solitario formando su propia banda, Bill Wyman’s Rhythm Kings, en 1996.

Sin embargo, en 2012 se reunió con sus antiguos compañeros de los Rolling -Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood- para tocar en algunos de los conciertos que ofrecieron con motivo de su 50 aniversario, pero dejó claro en todo momento que no le interesaba incorporarse a la banda a tiempo completo porque tenía “mejores cosas que hacer”.

El año pasado Wyman publicó un disco en solitario, ‘Back To Basics’ -el primero en 33 años-, con 60 temas inéditos que había ido encontrando a lo largo de los años en viejas maquetas. La carrera del roquero no se ha limitado solo al mundo de la música, también ha diseñado detectores de metales y es dueño del restaurante Sticky Fingers de Londres.