Michoacán apuesta al Buki para salir del hoyo

El cantautor mexicano Marco Antonio Solís es la nueva imagen del estado para reactivar el turismo nacional e internacional
Michoacán apuesta al Buki para salir del hoyo
Marco Antonio Solís
Foto: Getty

México – “Te invito a mi casa”, dice Marco Antonio Solís “El Buki” para reivindicar a Michoacán, el occidental estado mexicano que tardó siglos en levantarse como una joya del turismo por su mestizaje español e indígena tanto en arquitectura como en gastronomía para luego hundirse en unos cuantos años en el caos y la inseguridad del crimen organizado.

La mala racha derramó mucha sangre y asustó a los visitantes (la cifra más benévola revela que la afluencia bajó 50%) pero una vez disminuidas las organizaciones delincuenciales y con el líder de los caballeros templarios, Servando Gómez “La Tuta” en prisión, el gobierno local va con todo para levantarse.

Así que recurrió al cantante y compositor como figura de una campaña para “presumir” a la entidad que lo vio nacer hace 56 años en el poblado de Ario de Rosales e iniciar su carrera artística para catapultarlo a nivel internacional; del estado que en 2010 vio morir a su madre María Elena Sosa, quien nunca quiso emigrar y se quedó hasta su fin en Morelia, la capital.

El autor de populares temas como “Tu cárcel” o “Como fui a enamorarme de ti” aceptó. “Estoy muy honrado de que me  hayan elegido como la imagen”, dijo el gobernador Silvano Aureoles.

 

Porque si bien es cierto que la corrupción y la impunidad permitieron por años que la población fuera blanco de extorsiones y secuestros y del tráfico y fabricación de droga hay otra historia detrás más gloriosa como la gesta de la independencia de México con el cura José María Morelos.

En Michoacán se construyeron, además, algunos de los templos y edificios coloniales más hermosos del país con cantera rosa y diversos estilos por la cual Morelia es Patrimonio Cultural de la Humanidad más allá de episodios concretos como los bombazos que arrojaron los delincuentes en pleno acto cívico por el Grito de la Independencia en 2008.

“Es tiempo de que el mundo sepa lo que somos”, advirtió Aureoles en entrevista radiofónica.

Y lo que son va más allá de una costa vulnerable por la que ha ingresado cocaína procedente de Colombia o unos bosques sin vigilancia donde se han montado narcolaboratorios de metanfetaminas.

Son los primorosos pueblos donde se inventó la sopa tarasca (hecha a base de frijoles molidos, puré de jitomate y chile pasilla seco) o las enchiladas placeras (con chile guajillo) o los mejores dulces de convento que mezclaron hostias con cajeta que hoy se sirven como manjares de la comida mexicana.

Son artesanías como guitarras, sombreros, cerámicas sobre y arte plumario. Son paisajes como el Lago de Patzcuaro, playas vírgenes como Azul y Maruata o los fenómenos migratorios de la mariposa monarca y los pelícanos borregones más allá de la migración de personas.

Desde otra perspectiva, el dirigente local del opositor Partido Acción Nacional (PAN), José Manuel Hinojosa, pidió a Aureoles dejar de mostrar “cifras alegres” sobre la disminución de la violencia.

De acuerdo con el  Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública  si bien el número de secuestros disminuyó de 135 casos denunciados en 2012 a 31 en 2015 y las extorsiones en el mismo periodo pasaron de 342 a 31, el número de homicidios dolosos apenas bajó de 2287 a 2052.