Soprano boricua Ana María Martínez: la ópera ‘es magia total’

La soprano Ana María Martínez regresa a la Ópera de Los Ángeles con una versión más sentimental de ‘Madama Butterfly’
Soprano boricua Ana María Martínez: la ópera ‘es magia total’
La soprano puertorriqueña Ana María Martínez lidera el reparto de 'Madame Butterfly'.
Foto: Ken Howard / LA Opera

La historia es universal. En el Japón de principios del siglo XX, un oficinal de la marina de Estados Unidos y una mujer local se enamoran. Pero su idílica relación no tarda en convertirse en tragedia.

La ópera de Giacomo Puccini, “Madama Butterfly”, inspirada en la novela de Pierre Loti, que no fue aclamada cuando se estrenó en 1904, forma parte de la programación de la Ópera de Los Ángeles, cuyo director creativo es Plácido Domingo.

Este fin de semana, continúan las representaciones en el Dorothy Chandler Pavilion, con la soprano puertorriqueña Ana María Martínez en el papel principal, Cio-Cio-San (su quinto rol estrella para la LA Opera donde actuó el año pasado en la ópera “Pagliacci”), y el director musical James Conlon al frente de la orquesta.

Hablamos con Martínez sobre su labor y el por qué del eterno atractivo de la obra de Puccini.

¿Cuáles son las peculiaridades de esta producción?

El editor de escena ha creado una versión en la que Madama Butterfly expresa mucho más sus sentimientos, especialmente en el segundo acto. Si está frustrada muestra su coraje por dentro. Usualmente la vemos más bajo control… más disciplinada, recta. Aquí ella está tratando de encontrar lo que consideraría es una mujer [estadounidense], y cómo se comportaría. Es es para mí algo nuevo.

Descríbame qué es lo que siente como artista ante una ópera de Puccini.

Puccini llega al corazón y al plexus solar [risas]. Yo siempre digo que si uno se siente incómodo con algo, o trata de ignorar su intuición, el plexus solar nunca miente. Uno siempre tiene que escuchar su cuerpo. Puccino sabía cómo llegar a ese plexus y al corazón. También llega al intelecto, pero de forma inmediata. La reacción más humana que uno pueda tener en un momento, ahí Puccini entendía, no sé cómo, eso dentro de la condición humana. Lo captava con música y lo hacía real. Ningún otro compositor lo ha hecho.

¿Qué es lo que hace a su personaje alguien tan contemporáneo?

Es una historia eterna que cruza todas las culturas. Es una historia universal de una mujer llena de ilusión, esperanza. Ella trata de no pensar en lo que podría pasar negativo en su vida, pero siempre trata de quedarse con la esperanza del regreso del amor. Ella es muy fiel, leal: eso es muy atractivo [para la audiencia], porque uno siempre anhela tener esta fuerza, esa lealtad. También uno anhela ser el compañero o compañera fiel y que eso sea mutuo. Ver el amor que ella tiene por su hijo y el sacrificio que hace por él… uno admira esa fortaleza y desearía que su propia madre tuviera tal devoción hacia uno mismo, que haría cualquiera cosa para proteger a su hijo. Son características nobles que anhelamos y admiramos.

¿Cuál es la interacción de un cantante de ópera con los decorados, que son siempre una parte fundamental de las producciones?

Los ensayos siempre se llevan a cabo en una sala donde aún no tenemos la escenografía. Pero ya cuando uno sube sobre el escenario y está rodeado de la escenografía y lleva el vestuario, uno entra en otro mundo. Es bien lindo, porque uno, como artista, vive la mitad del tiempo en su propia imaginación, tratando de buscar maneras de expresar ciertas emociones e historias. Hay que contar la historia con suma honestidad, y encontrar lo que está sintiendo el personaje. Uno llena el personaje de vida. Pisar el escenario es precioso, porque nos ayuda a entrar a ese mundo y ayuda al espectador a hacer lo mismo.

¿Qué cree que hay de especial en el público de Los Ángeles que asiste a una ópera?

El público de Los Ángeles, como todos los públicos que van a ver una ópera, son personas que aman el género, que lo celebran. Aquí lo lindo es que en una ciudad donde lo que rige es el cine, es bien lindo ver cuánta gente ama la ópera y viene a vernos con tanta pasión para tener esta experiencia con nosotros. Es un público súper conocedor del género, que tiene el pulso de lo más reciente que se está haciendo y de la ópera, que tiene una larga historia, pero también es actual porque siempre la estamos renovando con nueva vida.

Hay público que aún siente que la ópera no es para él o ella. ¿Qué le diría?

Ya hemos hablado que uno se puede identificar con las emociones y trayectoria de los personajes en “Madama Butterfly”. Además es una experiencia donde el tiempo se suspende, uno entra dentro de una magia total, en la que todos los sentidos están estimulados de una manera tan poderosa, que si aún no ha vivido una ópera, y viene a ver esta producción, le aseguro que se preguntará por qué ha tardado tanto tiempo en vivir esta experiencia.

Madama Butterfly, con Ana María Martínez (centro)
Madame Butterfly, con Ana María Martínez (centro)

Aquí tienes los detalles

Qué: ‘Madame Butterfly’

Cuándo: 20, 23, 26, 31 de marzo y 3 de abril. Días 20 y 3 a las 2 p.m., el resto a las 7:30 p.m.

Dónde: Dorothy Chandler Pavilion, 135 N Grand Ave., LA

Cómo: desde $84 en www.laopera.org