La Cámara Baja llevará su oposición a los Alivios Migratorios de Obama a la Corte Suprema

El Tribunal Supremo celebrará una audiencia el próximo 18 de abril para estudiar las medidas de Obama, bloqueadas por el litigio y sobre las que la corte se pronunciará en junio
La Cámara Baja llevará su oposición a los Alivios Migratorios de Obama a la Corte Suprema
Paul Ryan, presidente de la Cámara. EFE
Foto: EFE

La Cámara de Representantes aprobó hoy una resolución que permitirá a la mayoría republicana llevar al Tribunal Supremo su oposición al plan migratorio del presidente Barack Obama, destinado a frenar la deportación de cinco millones de indocumentados.

Con 234 votos a favor y 186 en contra, la Cámara baja dio el visto bueno a la resolución impulsada por su presidente, el republicano Paul Ryan, para entregar al Tribunal Supremo un documento “amicus curiae” (amigo de la corte), una figura legal por la que un tercero expresa su apoyo a una de las partes.

“Reconozco que este es un paso extraordinario, pero creo que es muy necesario, vital. No se trata de si estamos a favor o en contra de unas políticas migratorias. De lo que se trata es de la integridad de nuestra Constitución”, aseguró Ryan, al pedir el voto de los legisladores para su resolución.

Colocar al Legislativo enfrente del Ejecutivo en la máxima instancia judicial del país servirá para demostrar que, según la Constitución, “el presidente no puede escribir las leyes” y solo el Congreso tiene capacidad para legislar, según destacó Ryan.

Los republicanos consideran que Obama se ha excedido en su poder al proclamar por decreto su plan migratorio, que consiste en la ampliación de un programa ejecutivo de 2012 conocido como Acción Diferida (DACA) y cuyo objetivo es evitar la deportación de jóvenes indocumentados que llegaron de niños a EEUU.

La otra parte del plan, anunciado en noviembre de 2014, es el programa de Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA), que busca evitar la deportación de los padres indocumentados de ciudadanos estadounidenses o hijos con residencia permanente.

“Si quieren ver a la gente deportada, ¿por qué no se levantan y lo dicen?”, espetó a los republicanos el legislador demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, visiblemente indignado.

Para Gutiérrez, lo que quieren los republicanos de la Cámara Baja es una “deportación masiva” como la que propone el magnate Donald Trump, aspirante a la nominación presidencial republicana que quiere construir un muro en la frontera con México y expulsar a todos los indocumentados del país.

“Los republicanos de la Cámara Baja están propagando el mismo miedo, la misma retórica antiinmigrante y las mismas fantasías de deportación masiva que sus candidatos. No, no están llamando a la calma, no están liderando. ¡Me avergüenzo de ellos!”, clamó Gutiérrez.

En sus intervenciones previas al voto, los demócratas acusaron a los republicanos de usar al Legislativo con fines políticos y les dijeron que, si querían opinar ante el Tribunal Supremo, deberían haber presentado un “amicus curiae” de forma independiente, como 225 legisladores demócratas hicieron este mes.

“El Congreso no tiene que presentar un escrito legal para presionar al Tribunal Supremo para cambiar nuestras leyes”, destacó el presidente del Caucus Demócrata, Xavier Becerra, quien dijo a los republicanos que es hora de “legislar, no litigar” y les instó a aprobar una reforma migratoria.

El “amicus curiae” aprobado hoy por la Cámara Baja se suma a la lista de más de 20 documentos que opinan sobre el caso y entre los que destaca el escrito en apoyo de Obama de un grupo de 60 empresarios, liderado por el presidente de la red social Facebook, Mark Zuckerberg.

El mandatario se comprometió por primera vez en 2008, durante su primera campaña electoral, a cambiar el “roto” sistema migratorio y decidió actuar unilateralmente en 2014 ante la imposibilidad de sacar adelante en el Congreso una reforma al respecto.

El Tribunal Supremo celebrará una audiencia el próximo 18 de abril para estudiar las medidas de Obama, bloqueadas por el litigio y sobre las que la corte se pronunciará en junio.

Si el alto tribunal falla a favor del Gobierno, Obama tendrá apenas medio año para tratar de poner en marcha sus medidas migratorias, ya que su mandato concluirá en enero de 2017.